Mar
08
2010


espiritual

La humanidad vive y rige su vida en base a ideas y creencias desarrolladas a lo largo de su existencia terrenal.

Uno de los paradigmas màs perjudiciales y de autodestrucción es el dicho: “Mente sana en cuerpo sano”. Parece ser una frase inocente, parece verdad y hasta parece lindo cuando es pronunciado públicamente como slogan de muchas campañas masivas.

Hagamos una reflexión y análisis en profundidad. Decir mente sana en cuerpo sano, es pensar y creer que el cuerpo físico o carnal es más importante que la mente. Es creer que la mente es una parte dependiente del cuerpo(concepto antiguo). Esta vibración es captada y fijada por la mente subconsciente de la persona. Esta idea, creencia o pensamiento viene a ser el origen de todos los conflictos y sufrimientos del ser humano.

Entonces, es necesario enfrentar la mentira con la Verdad. Es preciso el cambio del enfoque mental y forma de pensar de la humanidad. Es hora de grabar en nuestras mentes la frase correcta “Cuerpo sano en mente sana”.

Es hora de afirmar que primero es la mente y el pensamiento. Toda idea se desarrolla primero en la mente y luego se concreta como manifestación en el cuerpo físico y en el mundo visible y perceptible a los cinco sentidos. Podemos afirmar que el cuerpo está en la mente, es dependiente de ella; y finalmente, el cuerpo físico es producto de la mente.

Se puede considerar: Mente=Director de orquesta; cuerpo físico=músicos.

Una mente limpia y pura, proyecta un cuerpo sano y saludable. Cuando la mente alberga idea de enfermedad, la enfermedad se presenta en el cuerpo.

Las personas que no creen en esta Verdad, tienen la libertad y derecho de hacerlo. A fin de cuentas, son responsables de sus pensamientos y sentimientos, por tanto, de su destino.

0 Comments
Nov
09
2009


espiritual

Una de las más grandiosas y extraordinarias enseñanzas de Jesucristo para el bien de la humanidad, está relacionada la FE. Con frecuencia, en sus prédicas enseñaba, “Sea hecho conforme tu fe”, “Tu fe te ha salvado”, etc.

Esta enseñanza tan profunda, es válido no sólo para el Cristianismo y los cristianos, sino también, para todas las religiones (Budismo, Islamismo, Shintoismo, etc.) y sus respectivos seguidores. Todas las religiones, en su esencia, enseñan lo mismo con respecto a la FE.

Lamentablemente, la mayoría de las personas en el mundo entero, no dan la debida importancia ni reflexionan, sobre el verdadero significado e influencia que tiene el desarrollo de la fe, sobre sus vidas.

FE significa, creencia firme, convicción, confianza en lo que pensamos que es “verdad”. La fe nos permite creer como verdadero, algo que ni a veces comprendemos.

Nuestra fe tiene importancia clave y vital, en el desarrollo de nuestros hábitos y costumbres, en la formación de nuestro carácter y personalidad, y finalmente, en nuestro destino.

Luego, podemos afirmar que el ser humano, posee capacidad y poder para desarrollar dos tipos de fe: fe correcta y fe incorrecta.

La fe correcta, se desarrolla en base a valores eternos y conceptos verdaderos (amor, sabiduría, vida, alegría, armonía), es decir en base al YO VERDADERO. Nos conduce a la verdadera autoestima o autoconfianza y a la felicidad.

La fe incorrecta, se desarrolla en base a creencias falsas, pensamientos pobres, valores efímeros (temor, miedo, luchas sociales, egoísmo, enfermedad, etc.), es decir en base al YO FALSO. Nos conduce al sufrimiento, conflictos y autodestrucción.

Es preciso y conveniente, reflexionar y cuestionar en todo momento, si lo que pensamos, decimos y hacemos en nuestra vida cotidiana, es verdadero o falso, a través de nuestra mente y actitud mental.

0 Comments
May
30
2009


espiritual

Algunas personas piensan que la diplomacia y el tacto son cualidades muy valoradas. El hecho de decir las cosas y ser capaz de no herir sentimientos o emociones, incluso se considera a veces un arte.

Por otro lado, existen los que piensan que eso de la diplomacia, es plena hipocresia. ¿Qué piensa usted?.

Existen quienes dicen las cosas de frente, sin fijarse en las formas, y se enorgullecen de su sinceridad y franqueza. Sin embargo, hay personas que pueden resultar muy lastimadas cuando no cuidamos las formas en decir las cosas. Puede ser verdad, pero como dicen: “a veces, la verdad duele”.

Entonces, ¿qué es mejor, sinceridad absoluta a toda hora y en todo lugar o diplomacia y tacto al enfrentar a alguien para decirlo de forma correcta y sin herir a la otra persona?. No creo que exista una respuesta definitivamente correcta para esta pregunta.

Depende de cada situación y persona la manera en que deberíamos expresarnos. No está del todo bien carecer de la habilidad del tacto, ya que nos limitaría seriamente en las relaciones interpersonales que todo ser humano debe establecer (puede leer nuestro artículo Tacto y Diplomacia: dos habilidades subestimadas).

Además, tampoco sería recomendable que enfrentemos siempre a las personas con diplomacia, porque en ciertos círculos o con personalidades diferentes, puede ser que sea necesario decírselo de frente y sin rodeos… como se dice, “en la cara”. Y es que la sinceridad directa y franca puede ayudar mucho dependiendo de la situación. Es más, puede hacer que esa otra persona recapacite y reaccione favorablemente, cosa que tal vez no consigamos mediante el uso de la diplomacia.

La hipocresía es decir algo que no se siente o que sólo se dice para quedar bien con la otra persona. Usted puede usar la diplomacia y la franqueza directa en diferentes ocasiones, sin necesidad de ser hipócrita. Lo importante siempre será decir lo que uno piensa, al margen del método a utilizar.

La foto es de Stock.Xchng

0 Comments
May
22
2009


espiritual

En el mundo en que vivimos (mundo de tres dimensiones) llamado también “mundo de los cinco sentidos”, no todo lo que percibimos a través de ellos es verdad, muchas cosas que parecen ser tal, en realidad no lo son.

También la relación familiar de nuera a suegra o de yerno a suegra está expuesta a las leyes mentales y a la percepción de los cinco sentidos.

Muchas nueras y yernos manifiestan con alegría espontánea que mantienen relaciones armoniosas con la madre de sus cónyuges. Esto es lo más bello y natural, es lo esperado.

Pero, también hay nueras y yernos que cual si cargaran una cruz pesada, mantienen relaciones tensas y desagradables con la madre de sus cónyuges. ¿Por qué ocurren estas cosas? ¿De quién depende todo?.

Me imagino que todas estas personas quisieran cambiar esta situación hacia una relación más amistosa y satisfactoria. ¿Me equivoco?.

Bien, para comenzar, debemos recurrir a dos sentimientos fundamentales que en forma resumida y fácilmente comprensible son:

El Amor: es sumergirse en el interior de la otra persona y volverse “uno con ella”.

La Armonía: es, utilizando el amor, ubicarse en el lugar que le corresponde. Todos tenemos nuestros respectivos lugares.

Tanto el Amor y la Armonía son infinitos, y deben usarse con sabiduría, alegría y gratitud.

Las nueras deben comprender que no compiten con sus suegras en nada, sólo ocupan el lugar desocupado que les corresponde. Si el fin último es la felicidad de su marido, entonces no existen rivales, sino personas que se empeñan en demostrar amor desde sus posiciones; y, este gesto debe merecer gratitud a su suegra.

Igual reflexión cabe a los yernos con respecto a sus suegras.

Esta es la manifestación maravillosa del Yo Verdadero, de la esencia espiritual de la persona.

¡La manifestación de Amor es el Bien!.

Con todo amor, el próximo artículo estará dedicado a las suegras.

0 Comments
Apr
29
2009

espiritual

En nuestra vida diaria experimentamos una serie de situaciones, agradables y desagradables.

Nuestro deseo natural es querer experimentar sólo sucesos agradables, porque ellos nos proporcionan emociones de bienestar; y, naturalmente deseamos evitar los sucesos desagradables porque ellos nos causan emociones de malestar (enfermedades, fracasos, sufrimientos, etc.)

Es preciso discernir y distinguir nítidamente lo que es el “Yo Verdadero” y el “yo falso” del ser humano.

El Yo Verdadero es nuestra naturaleza verdadera, es nuestra esencia espiritual, es nuestra naturaleza divina interior. Este Yo Verdadero, originalmente es perfecto y armonioso.

El yo falso es el fenómeno manifestado en base a pensamientos y sentimientos equivocados. Este yo está estrechamente relacionado con el cuerpo carnal y los cinco sentidos. Este yo falso es el que se corrompe, es el vicioso, es el que genera conflictos en su familia y en la sociedad, es el que enferma y sufre.

En verdad, lo único existente es el Yo Verdadero. El yo falso es una proyección o sombra del Yo Verdadero encubierta con ilusiones por una mente equivocada. Es la mente inmadura e infantil, el que proyecta un yo distorsionado o falso.

Entonces, una de las principales claves de éxito es educar y ejercitar nuestra mente para que se concentre solamente en lo que es Verdad. Debemos dominar nuestra mente y evitar que ella nos domine. Si la mente nos domina, sálvese quien pueda, porque puede suceder cualquier cosa.

Por tanto, utilizando nuestro Yo Verdadero, deberíamos esforzarnos en ver siempre sólo lo positivo de las personas, cosas y hechos, y nunca lo negativo. De este modo, se potencia la fuerza natural de vivir en armonía y felicidad con nuestros familiares y con toda la sociedad.

Hagan la prueba en su diario vivir.

0 Comments
Apr
10
2009

espiritual

Voy a ofrecer un resumen de la interpretación pormenorizada del “Padre Nuestro” publicada en el volumen 6 de la colección La Verdad de la Vida, por el profesor Masaharu Taniguchi Ph.D.

Jesús enseñó y dijo: Vosotros, pues, oraréis así: “Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. El pan nuestro de cada día dánoslo hoy. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén”. “Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros, vuestro Padre Celestial”. (Mateo 6.9-14).

Esta oración, si fuese interpretada superficialmente, podrá parecer una imploración. “Padre nuestro, danos esto, danos aquello”. Tanto en la Biblia, como las escrituras Budistas y Sintoístas, contienen sermones específicos predicados en determinadas épocas para un determinado grupo de personas. Un sermón (discurso) debe variar en cuanto al modo de predicar (hablar) y en cuanto a las palabras empleadas, de acuerdo al nivel de los oyentes.

En la época en que Jesús enseño la oración “Padre Nuestro”, estaban reunidos los primeros discípulos y no había oyentes muy iluminados espiritualmente. Por eso, aunque contenga una elevada Verdad, fue expresada de forma fácil para que las personas poco desarrolladas espiritualmente también pudiesen entender.

Interpretando de modo más profundo, vemos que el núcleo de la oración es la parte que dice: “Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra”. Aquí “cielo” se refiere a la Imagen Verdadera (Yo Verdadero, la propia imagen de Dios). Entonces “Padre nuestro, que estás en los cielos” se refiere a Dios de la Imagen Verdadera. Si Dios estuviese sólo en el cielo, no podríamos estar en el reino de Dios. Con una creencia de este tipo, nadie podría sentirse tranquilo. Dios es omnipotente y omnipresente. Dios es absoluto y universal. Dios está presente en todo y en cualquier lugar. Por lo tanto, Dios está presente en nuestro interior, es nuestro Yo Verdadero.

Decir que la voluntad de Dios está hecha en el cielo es lo mismo que decir “en la dimensión de la Imagen Verdadera, este mundo ya es el paraíso”. En el mundo de la Imagen Verdadera no existe conflicto ni enfermedad de ninguna especie. Así es el mundo de la Imagen Verdadera, de gran armonía.

Orar para que la voluntad de Dios que está hecha (concretada) en el cielo (mundo de la Imagen Verdadera) se haga también en el mundo fenoménico (mundo físico o carnal) y que éste se vuelva tan perfecto como el mundo de Dios – este es el punto principal del “Padre Nuestro”.

Y cuando nuestra mente sintonice con las vibraciones de la Imagen Verdadera (nuestro Yo Verdadero), el mundo fenoménico (percibido por nuestros cinco sentidos) se presentará perfecto y armonioso.

En nuestro siguiente artículo, completaremos la interpretación del “Padre Nuestro”.

0 Comments
Apr
06
2009

espiritual

Ante todo, muchas gracias por permitirme aclarar un aspecto muy importante: yo armonizo y comulgo con todas las religiones (Cristianismo, Budismo, Sintoismo, Islamismo, etc) en su esencia y origen; pues, todas ellas fueron creadas por inspiración de Dios, buscando restablecer el puente de unión del hombre con su creador, de acuerdo al tiempo, lugar y espacio. También armonizo del mismo modo, con las personas que no creen en Dios, pues yo veo en ellas su Yo Verdadero como hijos de Dios.

Siguiendo con nuestro tema, aprovechamos la magnífica oportunidad de la Semana Santa en la que muchas personas vibran de modo especial al recordar las grandiosas y sublimes enseñanzas de Jesucristo. La reflexión serena y profunda nos permite encontrar la gran motivación, no sólo para seguir estudiando y aprendiendo estas enseñanzas, sino, principalmente para practicarlas en nuestro día a día, con verdadera libertad del hombre, para vivir una vida de paz y felicidad plena.

Es interesante lo que dice el apóstol Pablo (Cristianismo): “Si viven según la carne, caminan hacia la muerte; pero, si por el Espíritu mortifican los hechos del cuerpo, ciertamente vivirán” (Romanos 8,9-17).

También es interesante lo dicho por Sakyamuni (Budismo): “En verdad, con la mente que siente rencor, no es posible deshacer ese rencor; solamente mediante la mente sin rencor se puede deshacer el rencor. Esta es la Verdad eternamente inmutable”.

Ambas versiones tienen el mismo sentido. Supongamos que en este momento sentimos rencor por alguien. Sabemos que eso no es bueno, queremos dejar de tener ese pensamiento y sentimiento; pero, no podemos. ¿Por qué ocurre esto?. Esto sucede porque no se puede deshacer el rencor con la misma mente que tiene rencor. Es preciso, recurrir a la mente que no siente rencor, para deshacer el rencor.

Pablo dijo: “El mismo Espíritu testifica con nuestro espíritu que somos hijos de Dios … esos hijos de Dios no son propiamente los de la carne…”

De esta manera, notamos que existen “dos yo”: el “yo-hijo de Dios” que el mismo Espíritu testifica como nuestro espíritu, es el “yo que no siente rencor”, es el “Yo Verdadero”; y, el “yo-hijo de la carne”, es el “yo que siente rencor”, es el “yo falso”.

En verdad, el “yo-hijo de la carne”, el “yo falso”, aunque parezca existir, originalmente no existe. Es inútil recurrir al “yo que siente rencor”, al yo que no existe originalmente e intentar dejar de sentir rencor, pues de él no surgirá una fuerza positiva como la de “amar”. La fuerza originalmente inexistente nada puede producir, sólo lo que no existe (mal).

En verdad, únicamente existe el “yo-hijo de Dios”, el “Yo Verdadero”. Por tanto, debemos reconocer la inexistencia del “yo falso”, y admitir plenamente el “yo originalmente existente”, el yo originalmente hijo de Dios, el yo que sólo hace el bien. Esto es la “sustitución del yo”, o sea, el verdadero arrepentimiento.
Lea nuestro artículo: El Yo Verdadero y el yo falso en nuestra vida diaria.

0 Comments
Mar
18
2009


Es de vital importancia para el ser humano, distinguir con claridad, la naturaleza y efecto de estos dos sentimientos que se manifiestan en su vida cotidiana: autoestima y ego.

Con mucha frecuencia, algunas personas pueden confundir el autoestima con el ego, y viceversa. Cuando esto sucede, se violan las leyes naturales y mentales, rompiendo el equilibrio armonioso del universo; y, como consecuencia, las personas involucradas, llevan una vida de insatisfacción, sufrimiento ó de felicidad poco duradera.

El autoestima y el ego, son sentimientos que tienen orígenes o causas (semillas) diferentes, por tanto, sus efectos o consecuencias (cosechas) también son diferentes.

El Autoestima se origina en la Verdad. En una fe correcta en Dios. Se origina en la naturaleza esencial, en el aspecto verdadero, en el Yo verdadero o Esencia espiritual del ser humano; es decir, en el Alma en su versión más perfecta y pura.

El autoestima crece por medio del Valor cuyos sustentos son: Amor, Sabiduría, Vida, Abundancia, Alegría y Armonía infinitas de Dios. Esto significa que en forma natural, todas las personas somos esencialmente buenas; y, teniendo una alta autoestima, podemos lograr el bienestar general de la humanidad (bienestar propio y de los demás).

El Ego se origina en la falsedad. En una fe incorrecta en Dios. Se origina en pensamientos y creencias equivocadas como por ejemplo, que el hombre es un ser material, que Dios está en los cielos y el hombre en la tierra y son entes separados, y muchas otras creencias erróneas.

El ego crece por medio del temor o miedo, basados en todos los pensamientos errados que alberga el ser humano en su mente. Las consecuencias de un alto ego es el malestar: pecado, enfermedad, muerte, conflictos, celos, desarmonía, ignorancia, corrupción, etc. que provocan la autodestrucción o autocastigo de la humanidad.

Veamos una diferencia sutil:
Cuando alguien dice con convicción “yo soy respetable y todas las demás personas también lo son, porque tenemos la misma naturaleza esencial”, está demostrando una gran autoestima y nada de ego.
Cuando alguien expresa “yo soy respetable, porque me ha costado mucho trabajo y esfuerzo llegar a mi posición”, está demostrando un gran ego y poca autoestima porque sólo reconoce su propio mérito y niega el mérito o ayuda de los demás y hasta del mismo Dios.

El autoestima tiene relación directa con el “Yo Verdadero”. en cambio, el ego tiene relación directa con el “yo falso”.

2 Comments
Feb
22
2009

espiritual

Abordar este tema se hace apasionante, nos llena de entusiasmo y curiosidad natural por conocer cuál es el origen de las desgracias y sufrimientos que experimentan los seres humanos en su vida cotidiana.

Es apasionante porque, si somos capaces de conocer el origen y causa de este lado oscuro de la humanidad, también seremos capaces de conocer las soluciones, es decir, los remedios que nos harán recuperar el bienestar, la paz y felicidad que todos nos merecemos en este mundo.

Afirmar que las causas de todos los sufrimientos y desdichas de las personas, son las “ilusiones mentales”, parece sencillo y complicado a la vez.

Parece sencillo, porque utilizando nuestra Esencia espiritual o Yo verdadero podemos eliminar las ilusiones mentales y destruir las causas, y asunto arreglado, todos vivimos felices y en perfecta convivencia pacífica.

El asunto se complica cuando surgen cuestionamientos inevitables como: ¿Qué son las ilusiones mentales? ¿Cómo las hemos aprendido o adquirido? ¿De qué modo influyen en nuestra vida diaria? ¿Cómo podemos eliminar las ilusiones mentales?.

Es conveniente aclarar que el término “ilusión” está siendo mal utilizado por algunas personas, pues, confunden con el significado de “metas, sueños o ideales”. La ilusión es el desconocimiento de la verdad. Suponer existente algo que no existe, es ilusión. La Realidad es Verdad, la ilusión es falsedad.

Entonces, las “ilusiones mentales” son todos los pensamientos y creencias erróneas que hemos recibido de nuestros antepasados a través de nuestros padres ( aquí se incluye el tema de las enfermedades hereditarias), y nosotros estamos trasmitiendo lo mismo a nuestros descendientes.

Las “ilusiones mentales” también, son los pensamientos y creencias erróneas que hemos aprendido de nuestro entorno, desde nuestra llegada a este mundo.

Continuaremos en el siguiente artículo……

0 Comments
Jan
15
2009

espiritual

Es preciso comprender lo que es el ser humano. Desde que se forma como embrión hasta su fallecimiento como adulto mayor, sufre una serie de cambios en su apariencia física, incluyendo la renovación total de sus células. Estas evidencias visibles todos las conocemos.

Pero, hay algo que permanece inmutable en la persona, es el ser eterno que existe por detrás de la existencia física, es su esencia espiritual; esta esencia es su Yo verdadero que es eterno e indestructible porque es perfecto. Es la esencia que se aloja en el cuerpo carnal y gobierna a éste a través de la mente.

Retomando el ejemplo de la drogadicción (leer artículo: Cómo romper paradigmas y, cómo cambiar Hábitos y Costumbres de una persona: Parte I), comprenderemos que aunque el cuerpo carnal de la persona manifiesta deterioro y cambios desagradables por el vicio, su Yo verdadero se halla intacto. Es su mente la que está contaminada y manchada por ilusiones o falsedades y por sentimientos de autodestrucción, por tanto, es su yo falso el que se está manifestando en su cuerpo carnal.

¿Cómo es posible cambiar los hábitos y costumbres de drogadicción?

En primer lugar, la persona y las de su entorno inmediato, deben comprender que las manifestaciones del vicio no pertenecen a su Yo verdadero sino a su “yo falso” (yo corrupto y vicioso) que es producto de la mente ilusoria, es decir de la mente impregnada de falsedades, tal como vimos en el artículo anterior (Parte I). Su Yo verdadero no es vicioso, sino limpio y puro; el Yo verdadero de la persona posee cualidades originales de amor, sabiduría, vida, provisión, alegría y armonía infinitas, como hijo de Dios.

En segundo lugar, la persona y las de su entorno inmediato, una vez que tomen conciencia de su naturaleza verdadera, deben usar las cualidades originales del Yo verdadero, para reemplazar los sentimientos negativos almacenados en su mente subconsciente, con ayuda y buen uso de las leyes mentales (leer artículos: Cómo influye la Ley de Causa y Efecto en la felicidad; El poder de la palabra cura las enfermedades; El primer gran error del ser humano que genera conflictos y sufrimientos de la humanidad).

Es fundamental que la persona interesada tome conciencia de su situación actual de vicio y ¡quiera cambiarla!.

Desarrollar, buenos pensamientos repetidos que papá y mamá lo aman mucho, sentimientos de amor, gratitud y perdón; pensar que todos lo aprecian y consideran, etc.

Proferir buenas palabras repetidas en la misma frecuencia y vibración de los pensamientos, habladas o escritas con palabras que contengan la verdad. Si fuera necesario, contactarse con personas que conozcan la verdadera naturaleza de la vida.

Realizar buenas acciones que sean coherentes con los nuevos pensamientos y palabras que se están empleando, por ejemplo: lectura de buenos libros, practicar deportes, trabajos dirigidos, etc.

En resumen, usando su Yo verdadero y purificando su mente, con buenos pensamientos, buenas palabras y buenas acciones, se puede cambiar los hábitos y costumbres de una persona; siguiendo el mismo proceso de formación de éstos, detallados en la Parte I de nuestro artículo.

El caso de la drogadicción y alcoholismo es uno de los más complicados, pues requiere mucha paciencia y esfuerzo de la persona misma y el entorno inmediato.

0 Comments
Older Posts »
Blogalaxia Blog Directory Personal blogs Blog Directory Blog Flux Directory Subscribe with Bloglines BlogsPeru.com BlogESfera Directorio de Blogs Hispanos - Agrega tu Blog