Jan
01
2009

espiritual

Hay enfermedades del ser humano que no responden al tratamiento con los medicamentos físicos o materiales. Estas enfermedades son las referidas principalmente al carácter de la persona.

Realmente es muy bueno y gratificante sentir verdadero autorespeto. Sin embargo, “la arrogancia y el orgullo del yo falso” y el temor a enfermedades e infelicidades materiales son dos grandes obstáculos para el desarrollo de la naturaleza verdadera, o sea , de la esencia espiritual. En otras palabras, son obstáculos para que el hombre obtenga la libertad y éxito verdaderos.

El orgullo y la arrogancia no sólo crean defectos de carácter, sino, también a veces, enfermedades físicas. En este caso, la enfermedad es mucho más complicada que la provocada por el temor, puesto que no se cura por la eliminación o transferencia del temor o por la aplicación de medicamentos, sino exclusivamente por la expulsión o destrucción del orgullo y arrogancia.

Para eliminar la arrogancia es necesario realizar una rigurosa autocrítica, después de muchas reflexiones y profundo autoanálisis.

La ciencia mental y el psicoanálisis modernos descubrieron muchos tipos de enfermedades que se curan sólo haciendo reconocer claramente al paciente, después de un análisis, la arrogancia oculta en su mente.

Esta arrogancia oculta en la mente del paciente se manifiesta como: el deseo de estar siempre en un nivel superior a los familiares, a sus amigos, a su médico, o a la sociedad; ésto lo lleva a permanecer en el nivel de la imperfección y a vivir siempre insatisfecho.

El sentimiento de temor origina la otra gran cantidad de enfermedades, donde el médico juega papel preponderante para realizar la transferencia del temor del paciente, mediante el uso de palabras adecuadas (poder de la palabra) y el tratamiento con medicamentos apropiados.

0 Comments
Nov
24
2008

espiritual

Los conocimientos modernos del psicoanálisis, nos permiten conocer la estructura básica de la mente del ser humano. Cuando pensamos en esta estructura, lo primero que percibimos es la existencia de la mente conciente (consciencia) y de la mente no conciente (inconsciencia o subconsciencia).

La mente no conciente, en un sentido amplio es llamada también mente subconciente, y su contenido es muy grande.

Amigo lector, si sentimos sed o hambre, evidentemente se trata del trabajo de la mente conciente. Sin embargo, cuando tenemos prisa por llegar a algún lugar, nos apuramos o corremos inconcientemente. La mente no piensa en correr, pero los pies proceden a correr inconcientemente.

Cuando el pianista se acuerda de una melodía, sus dedos automáticamente recorren el teclado y produce el bello sonido de esa melodía. Él no piensa concientemente en tocar esta o aquella tecla, mas, como resultado de largos años de práctica, sus dedos lo hacen inconcientemente. Es claro que no fue así desde el inicio. En el comienzo, él se esforzó concientemente, ejercitando cada dedo para tocar esta o aquella tecla. A medida que se acumularon los años de entrenamiento, esos movimientos quedaron grabados en la mente inconciente, de tal manera que los dedos ya se movieran automáticamente.

Querido lector, esto nos hace pensar que entre la conciencia y la subconciencia, prácticamente no existe interrupción, sino una sucesión, una continuidad. Sin que se perciba, la actividad conciente es grabada en la subconciencia, y el contenido subconciente puede emerger como conciente.

Entonces, si reconocemos y activamos nuestra esencia espiritual o yo verdadero con la mente que es un instrumento maravilloso, infaliblemente podremos desarrollar nuestra felicidad desde el primer momento.

0 Comments
Nov
18
2008

espiritual

Hemos afirmado que la palabra -en sus modalidades de pensamiento, hablado, escrito o gesticulado- tienen un gran poder de creación, es semilla. Jesucristo dijo: “Pasarán el cielo y la tierra, pero mis palabras no pasarán”; sus palabras constituyen semillas que nos conducen al conocimiento de la Verdad.

La expresión fisonómica no es sólo movimiento de los músculos del rostro, sino, esencialmente es una vibración que ocurre en nuestro cuerpo en conformidad con la vibración de la mente, y que se transmite a la visión de quien nos ve, bajo la forma de expresión fisonómica.

Amigo lector, aunque muchos investigadores científicos del Psicoanálisis y de la Ciencia Mental, sostienen que las enfermedades se originan en la propia mente del ser humano debido a las ilusiones mentales que tiene grabadas en su mente subconciente; vemos la concretización o materialización de estas enfermedades en las personas, causándoles sufrimiento y dolor.

Cuando un paciente enfermo acude a un médico, generalmente lo hace con gran dosis de fe y esperanza; entonces, la responsabilidad del médico para curarlo depende de la eficacia de los remedios y del poder de las palabras que con convicción dirige al paciente; mas, la eficacia de los medicamentos recetados también depende de la fuerza de las palabras del médico.

Querido lector, si el médico le dice que usted tiene una enfermedad x, que es hereditaria ó congénita, etc, lo que está haciendo es reforzar sus ilusiones mentales y difícilmente eliminará dicha enfermedad. En cambio, si el médico, con absoluta convicción le dice “si usted toma este remedio, con seguridad quedará bien”, sus palabras surtirán efecto así como el remedio ¿verdad?.

Por tanto, todos debemos tener la firme convicción de que nuestra esencia espiritual, nuestra esencia de vida o yo verdadero, es originalmente saludable, es decir, exento de enfermedades. También poseemos poder creador a través de nuestros pensamientos, palabras y gestos; tenemos poder para crear el bien y el mal.

1 Comments
Blogalaxia Blog Directory Personal blogs Blog Directory Blog Flux Directory Subscribe with Bloglines BlogsPeru.com BlogESfera Directorio de Blogs Hispanos - Agrega tu Blog