Si usted observa a un niño pequeño, o a un bebé, se dará cuenta que actúa con total libertad, naturalidad y espontaneidad. A diferencia de los adultos, los niños guardan aún la inocencia y la plena naturaleza de sus pensamientos y acciones.
Esto es porque los niños han sido poco o casi nada expuestos al medio en el que se desenvuelven los adultos. Lamentablemente en este entorno de los adultos, existen sentimientos negativos tales como el egoísmo, la avaricia, la discriminación entre otros.
Mientras que en lado natural del ser humano, primario y natural, están sentimientos positivos tales como la amistad, el amor, la solidaridad, etc. Entonces podrían decir que este lado es mejor y más deseado que el anterior. Por lo mismo, el ser humano debería caminar de regreso hacia ese rumbo, pero ¿cómo hacerlo?.
Lea también nuestro artículo El Camino de Regreso de la Historia, en el cual hablamos de la corrupción del ser humano y de la sociedad, cómo llegamos a eso y como saldremos.
Y es que es verdad que la palabra correcta aquí es “regresar”. Por que si bien es cierto que se ha avanzado mucho, pero también muchas ha sido la distorsión de los valores y principios del ser humano en la sociedad, en la vida. Ya lo dijeron los grandes pensadores de hace años:
“La razón ha sacado al hombre de su inocente estado natural y lo ha llevado a la decadencia” ROUSSEAU.
Si bien Rousseau se muestra algo dramático en sus palabras, no dejan de ser verdad, ya que irónicamente, cuando el ser humano utiliza su razón plenamente (etapa adulta) es cuando más se ha alterado negativamente su existencia, con respecto a los valores, ética y responsabilidad social.
Entonces, ¿está usted preparado para emprender el camino de regreso? No será fácil, pero por lo menos de vez en cuando deberíamos aventurarnos a visitar, hacer de turistas, en esa faceta espontánea y natural que ya perdimos.
“Retornar a la inocencia significa entonces escuchar a nuestros sentimientos en lugar de consultar a la lógica”. ROUSSEAU.
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