La humanidad vive y rige su vida en base a ideas y creencias desarrolladas a lo largo de su existencia terrenal.
Uno de los paradigmas màs perjudiciales y de autodestrucción es el dicho: “Mente sana en cuerpo sano”. Parece ser una frase inocente, parece verdad y hasta parece lindo cuando es pronunciado públicamente como slogan de muchas campañas masivas.
Hagamos una reflexión y análisis en profundidad. Decir mente sana en cuerpo sano, es pensar y creer que el cuerpo físico o carnal es más importante que la mente. Es creer que la mente es una parte dependiente del cuerpo(concepto antiguo). Esta vibración es captada y fijada por la mente subconsciente de la persona. Esta idea, creencia o pensamiento viene a ser el origen de todos los conflictos y sufrimientos del ser humano.
Entonces, es necesario enfrentar la mentira con la Verdad. Es preciso el cambio del enfoque mental y forma de pensar de la humanidad. Es hora de grabar en nuestras mentes la frase correcta “Cuerpo sano en mente sana”.
Es hora de afirmar que primero es la mente y el pensamiento. Toda idea se desarrolla primero en la mente y luego se concreta como manifestación en el cuerpo físico y en el mundo visible y perceptible a los cinco sentidos. Podemos afirmar que el cuerpo está en la mente, es dependiente de ella; y finalmente, el cuerpo físico es producto de la mente.
Se puede considerar: Mente=Director de orquesta; cuerpo físico=músicos.
Una mente limpia y pura, proyecta un cuerpo sano y saludable. Cuando la mente alberga idea de enfermedad, la enfermedad se presenta en el cuerpo.
Las personas que no creen en esta Verdad, tienen la libertad y derecho de hacerlo. A fin de cuentas, son responsables de sus pensamientos y sentimientos, por tanto, de su destino.
Hay muchas frases o dichos populares que las escuchamos a diario, y sin mayor análisis, las repetimos en las ocasiones en que pensamos vienen al caso.
Quiero reflexionar acerca del dicho tan popular “errar es humano, perdonar es divino”. Posiblemente, pocas personas se han detenido para profundizar lo que puede significar ó la interpretación real de lo que quiere decir. Tampoco sabemos si la primera persona que lo dijo sabía lo que estaba diciendo, ni la influencia que tendría en el comportamiento de la humanidad.
Cuando pronunciamos la frase “errar es humano…”, por ley mental del poder creador de la palabra, estamos reforzando en nuestra mente subconsciente que la naturaleza de las personas es errar; dicho en otras palabras, cometer errores es propio y natural del ser humano.
Si aceptamos este postulado, entonces, no nos esforzaremos mayormente en no cometer errores, ó simplemente las personas no tendrán el mínimo interés en no cometer errores, es decir, una persona puede pensar y creer que el cometer errores es normal, aunque estos errores perjudiquen o dañen a otras personas. Siendo así; el que engaña seguirá engañando, el que roba seguirá robando, el que viola seguirá violando, el que se corrompe seguirá corrompiéndose, el que odia seguirá odiando, el que siente celos seguirá sintiendo celos, y así por el estilo.
Sepa usted, que en nuestro interior se aloja la Vida de Dios, es nuestra Alma o Yo Verdadero o Esencia Espiritual. Este Yo Verdadero es Amor y Sabiduría, es Alegría y Armonía, porque tiene naturaleza divina; por tanto, infinitamente bueno y exento de errores.
Cuando la mente de las personas albergan pensamientos y sentimientos negativos, encubren u ocultan su Yo Verdadero, impidiendo que se manifieste en su vida; en su lugar, se manifiesta el yo falso que es producto de los pensamientos negativos. Este yo falso sí siempre comete errores, porque su conducta se basa en creencias falsas o negativas.
Por tanto, la capacidad de no cometer errores y de perdonar, también está en la esencia del ser humano.
Creo que todos comprendemos el significado de estar cansado o fatigado; por ejemplo, un altleta después de recorrer 10 kilómetros, o un estudiante después de estar leyendo durante muchas horas, o una ama de casa después de las tareas domésticas del día, etc.
Entonces, el concepto de cansancio o fatiga, lo hemos adquirido desde que el hombre empezó a poblar la tierra; y, está tan arraigado que nos parece de lo más normal y natural pensar, hablar y actuar, manifestando el cansancio en nuestra vida cotidiana.
Ahora, vamos a romper los esquemas mentales, los paradigmas, y realizar una reingeniería mental. El cansancio pertenece al cuerpo carnal o físico, es decir, pertenece al mundo material, al mundo de los cinco sentidos; es un concepto creado por el “yo falso” del ser humano.
Jesucristo dijo: “Mi reino no es de este mundo”, y también dijo: “El reino de Dios está en vuestro interior”. Quiso decir que este mundo físico donde vivimos, no es más que sombra, es decir, una proyección de nuestra mente y de la mente colectiva de toda la humanidad. El cuerpo carnal, también es proyección de nuestra mente subconsciente (donde se almacenan los paradigmas, los conceptos y conocimientos, los pensamientos y creencias, ideas y sentimientos).
El verdadero mundo es nuestro Yo Verdadero (hijo de Dios) que se aloja como esencia de vida en nuestro interior, éste jamás se cansa ni fatiga.
La vida de San Martín de Porres, nos ilustra con claridad este aspecto. San Martín de Porres, logró concientizar su Yo Verdadero y trascender su cuerpo carnal, pudiendo trabajar muchas horas sin descanso, y dispuesto a acudir en ayuda de los más necesitados.
Desde este punto de vista espiritual, si logramos concientizar y exteriorizar nuestro Yo Verdadero, cuanto más esfuerzo y trabajo realicemos en bien de las personas, no llegaremos a sentir cansancio ni fatiga; por el contrario, podremos desarrollar nuestra capacidad infinita.
Proporcionemos a los demás lo que nos gustaría que nos fuese proporcionado, y jamás lo que nosotros mismos detestaríamos. Hagamos lo posible por los que sufren, ayudándolos a convertir su vida de tinieblas en una vida llena de luz.
Transmitamos la Verdad al mundo entero para que toda la humanidad tenga una vida llena de salud, paz y felicidad.
¿Y cuál es la Verdad que debemos transmitir al mundo entero?.
La Verdad es que todo lo que verdaderamente existe es Dios y lo que viene de Dios. Dios es el todo de todo. Es Bien, Amor, Sabiduría, Vida, Provisión, Alegría y Armonía. El hombre es hijo de Dios dotado de todos los atributos divinos. Ese hijo de Dios es nuestro Yo Verdadero, es nuestra esencia espiritual.
Conociendo esta Verdad, hay motivación suficiente para realizar el esfuerzo mental de pensar y desarrollar una firme convicción de esta Verdad.
Una vez que hayamos cimentado profundamente en nuestra mente subconsciente este Liderazgo Interior, entonces, pasaremos a la acción y seremos los líderes de nuestro propio destino.
Practicando la Verdad, amaremos a todos y sólo haremos el bien, sin oprimir ni abusar a los débiles, y tampoco ser oprimidos ni abusados. Consecuentemente seremos amados.
Practicando la Verdad, no nos corromperemos a nosotros mismos ni corromperemos a los demás. El dinero estará al servicio de todas las personas por su trabajo y no al servicio de pocos.
Practicando la Verdad, las enfermedades y dolencias se alejarán de nosotros por su inexistencia real, y en su lugar, disfrutaremos de salud plena, porque nuestra naturaleza esencial es estar siempre saludables.
Practicando la Verdad, las mentiras y falsedades desaparecerán de nuestras vidas. en nuestras mentes se extinguirán las tinieblas y sólo brillará la luz de la Verdad.
Cultivar y desarrollar valores eternos constituye, la verdadera riqueza del ser humano.
Hace poco, se conoció la amenaza de un nuevo virus que causa la infección aguda de las vías respiratorias, es el llamado virus influenza AH1N1, inicialmente mal denominado gripe porcina.
Los diversos medios de comunicación (TV, radio, periódicos, revistas, etc.) se han encargado no sólo de informar usando diferentes estilos de sensacionalismo en su afán desmesurado de vender sus productos, sino también, de crear un ambiente de pánico y temor en la población.
Los organismos y autoridades de salud competentes a nivel mundial se han preocupado por estudiar y conocer más acerca de este virus AH1N1; y, han establecido recomendaciones pra su prevención y tratamiento.
Está bien que todas las personas cumplan con las precauciones establecidas a fin de prevenir el contagio de esta enfermedad:
.. Cubrirse apropiadamente la boca al toser o estornudar.
.. Lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón, sobre todo después de toser o estornudar.
.. Evitar el contacto físico…., etc.
Sin embargo, la verdadera causa de contagio y activación de esta enfermedad y de muchas otras, es más profunda. Se encuentra en la actitud mental, en ese sentimiento negativo llamado “temor”, acompañado de la “idea de enfermedad”, que se encuentra almacenada en las camadas más profundas de la mente subconsciente.
El temor que siente la persona, bloquea o disminuye la función normal de su sistema inmunológico, alterando la fisiología normal de sus células, lo cual a su vez, favorece el anormal crecimiento y multiplicación del agente infectante. Este mecanismo ocurre con cualquier enfermedad.
Cuando la persona conscientiza su verdadera naturaleza espiritual como la esencia de su cuerpo carnal, su Yo Verdadero que es originalmente armonía y perfección, maneja su poder mental en la dirección del Bien y el Amor, sin temor de ninguna especie; su sistema inmunológico se mantiene en su plenitud, su fuerza vital plena se manifiesta, y cualquier virus, bacteria o agente causante de alguna enfermedad es destruído y eliminado en forma natural.
(Lea nuestros artículos: El Yo Verdadero y el yo falso en nuestra vida diaria y Cómo distinguir el yo falso y el Yo Verdadero del ser humano).
Existe en la humanidad, la idea generalizada de pensar y creer que las etapas de la vida del ser humano son básicamente nacer, crecer, reproducirse y morir.
Dicho en otras palabras, muchas personas piensan y creen que la vida del ser humano en este mundo físico de tres dimensiones, se inicia el día en que nace, y termina el día en que fallece.
Prueba de este pensamiento y creencia es, que se otorga importancia sólo a la celebración de los cumpleaños. Vemos también, que muchos programas de salud, educación y nutrición, llevados a cabo por las autoridades y familias en general, están orientados desde el nacimiento del niño; evidenciando escasa actividad dedicada a la etapa anterior, que es la gestación o embarazo.
No critico la celebración de los cumpleaños ni resto importancia. Sostengo que hay una etapa importante y trascendental en la vida de las personas, al cual no se está dando la debida importancia: gestación o embarazo.
Esta etapa, se inicia en el momento en que papá y mamá, en una demostración de amor, gratitud y responsabilidad, propician la unión de sus células vitales -espermatozoide y óvulo- dando origen a una nueva célula llamada cigoto (óvulo fertilizado): ¡es la nueva y maravillosa vida!.
Esta nueva vida, gracias a la sabiduría infinita que llevamos en nuestra Esencia espiritual o Yo verdadero, a través de su mente intuitiva, se implanta en el útero materno, y en este lugar, inicia el desarrollo y crecimiento de su cuerpo físico o cuerpo carnal, que abarca generalmente nueve meses.
Los científicos sostienen que los primeros meses, son críticos, cruciales y de trascendental importancia (toda la gestación es importante), porque la mente intuitiva pura y original del bebé puede ser afectado por la mente subconsciente de los padres.
En otras palabras, tanto los hábitos y costumbres, así como el carácter y personalidad de mamá y papá influyen en la mente intuitiva de su hijo. Esta influencia se concretizará en el desarrollo mental y físico del nuevo ser.
En mi opinión, muchas personas deberían romper sus paradigmas y haciendo una reingeniería mental, prestar mucho más atención a la etapa de gestación desde su inicio.
Todos nostros hemos llegado a este mundo, no el día en que nacimos, sino, el día en que fuimos formados como cigoto. Ese día comienza la vida terrenal del ser humano.
En esta oprotunidad, deseo comentar y en todo caso, complementar el artículo publicado días atrás por Memo: “¿Qué hay más allá de los cinco sentidos del ser humano?”.
El tema en sí es extraordinario e interesante, porque está rodeado de la belleza misteriosa de la vida misma. Hablar de “intuición o mente intuitiva”, es dirigirnos hacia el interior de nosotros mismos, no al interior del cuerpo físico o carnal, sino hacia nuestra Esencia espiritual o Yo verdadero, hacia el ser perfecto y eterno, amoroso y bondadoso, que se aloja en nuestro interior.
Es oportuno recordar que existe una armonía perfecta en todo el Universo, por el cual, todas las cosas y hechos ocupan su respectivo lugar. Los cinco sentidos del ser humano, solo sirven para conectarnos con el mundo exterior. En otras palabras, los cinco sentidos del hombre sólo captan proyecciones de la mente, es decir, el mundo de tres dimensiones donde nos movemos. No nos sirven para conocer nuestro mundo interior.
Según el Dr. Masaharu Taniguchi en su libro (en portugués) “Comande sua Vida com o poder da Mente” (Dirija su Vida con el Poder de la Mente), 14a. edición, 2006; la Mente Intuitiva se halla en las capas más profundas de la mente subconsciente, y es la que se conecta con la Mente Universal, llamada también Mente Superconsciente (pertenece a Dios y viene de Dios).
Luego, la intuición o mente intuitiva tiene invalorable importancia en el desarrollo de nuestra vida.
El ser humano por naturaleza, llega a este mundo con una gran mente intuitiva. El nuevo ser vivo formado por la unión amorosa de papá y mamá, utiliza la Sabiduría Divina de su mente intuitiva, para formar y desarrollar su cuerpo carnal en el útero materno; utiliza esta mente intuitiva para alimentarse, crecer y nacer. Después de nacer, sigue utilizando su mente intuitiva para realizar todas sus funciones.
Lamentablemente, esta capacidad de la intuición natural en los niños, se ve afectada por la influencia de pensamientos y creencias equivocadas. Durante la gestación, los pensamientos, creencias, sentimientos y emociones de la madre en primer lugar, y del padre en segundo lugar, afectan la mente intuitiva del bebé. Si son pensamientos y creencias verdaderas, hará crecer su intuición; si son pensamientos y creencias erradas, hará disminuir su intuición.
Después del nacimiento, la mente intuitiva del niño también se ve afectada por los pensamientos y creencias de los padres, y personas de su entorno inmediato; haciéndola crecer ó anulándola. Por lo general, ocurre lo segundo.
El hecho de que algunas mujeres tengan más probabilidades de desarrollar la intuición con respecto a los hombres, se debe a que éllas suelen manifestar más amor (aceptando la idea generalizada de que la mujer es más amorosa), por tanto, su mente subconsciente se conecta mejor con la Mente Universal (Amor Absoluto).
El título puede parecer portada de revista o una película de cine, sin embargo, hay mucha magia y contenido en el mismo.
¿Sabe usted por qué el ser humano está en este mundo?, es decir, ¿conoce el fin supremo y único del ser humano?, ¿para qué fue creado?, ¿que tiene que hacer en la vida?… sin duda son preguntas amplias y difíciles de contestar.
En primer lugar sabemos que, al margen que fuera la evolución por selección natural o un Dios, el hecho que apareciera el hombre sobre el planeta, hizo también aparecer unas metas, unos objetivos propios del ser humano, que debe de cumplir. Hablamos de algún rol, tarea o papel que tiene que desempeñar en la historia. Pero, ¿cómo saber cuál es?.
Todos sabemos que tenemos dones y talentos. Algunos los aprovechan más que otros, sin embargo, existe un deseo subconsciente del hombre en buscar siempre algo. En base a sus talentos y virtudes, dones, habilidades y creencias; la búsqueda siempre es la misma: el bienestar personal y familiar.
Podríamos incluso decir que, al estar en su mente subconsciente, también se imprime esta característica a diario como instintiva. Todos buscamos bienestar. En fin, para resumir, una palabra que contiene el bienestar y es mucho más amplia y completa, es “felicidad”. Todos buscamos felicidad, casi por instinto.
Es nuestra búsqueda constante… cuales piratas en mar abierto en busca de ese tesoro escondido que cambiará nuestras vidas para siempre. Entonces podríamos afirmar que este es el fin supremo y único del ser humano: ser feliz.
Aún así, cabe hacer una aclaración muy importante. Si usted piensa que la felicidad es una meta, déjeme sacarlo de su error. La felicidad no es una meta, ni un objetivo, ni nada parecido a esto. La felicidad es un estado. Usted puede decidir ser feliz en el momento que lo desee. No importa las cosas que tenga o que no tenga, no importa con quién esté, no importa nada más que su decisión para ser feliz. La idea tiene que tentarlo, convencerlo, interiorizarse en usted y finalmente, explotar por dentro como un volcán de alegría y gratitud hacia el mundo que nos rodea (lo invito a leer nuestro artículo Cómo lograr éxito y triunfar en la vida: siempre la decisión es suya).
Recuerde siempre la diferencia entre un objetivo y un estado. La felicidad es del segundo tipo, así que empiece ahora mismo.
La foto es de Stock.Xchng.
Cuando los problemas son tratados y analizados en su conjunto, es decir, prestando atención a todas las variables presentes, se pueden definir e identificar con claridad, las causas y los síntomas del problema. Identificando las causas verdaderas, se aplican las medidas para atacarlas, con lo cual cesarán los síntomas y por tanto el problema estará resuelto.
Muchas veces se suele confundir los síntomas con las causas o viceversa; y, cuando esto ocurre y se aplican las supuestas soluciones posibles, el problema se reduce muy poco, sigue igual ó se hace más grande.
En el caso de la crisis económica y financiera que en este momento agobia al mundo entero, afectándonos directa ó indirectamente de alguna manera, la causa verdadera está en el ser humano (hombre y mujer).
La verdadera causa (contenido de su mente subconsciente) está en su actitud mental, en su forma de pensar y creer, modo de concebir la vida, modo de verse a sí mismo. El concepto que tiene de las demás personas. El concepto que tiene de Dios. El concepto que maneja sobre el amor, la alegría, la felicidad, la paz y el éxito.
Se diría que la verdadera causa de todos los problemas que afectan a la humanidad, reside en el hecho de que el ser humano no ha comprendido quién es, qué es su naturaleza verdadera y cuál es su misión en este mundo.
Aplicando regulaciones y sanciones, es posible que los resultados a corto plazo mejoren; pero, si el hombre mantiene su pensamiento y creencia de: baja autoestima, alto ego, miedo y temor por la carencia y pobreza, recursos escasos y pelear unos contra otros, de que el éxito y felicidad de unos significa el fracaso y desgracia de otros; seguramente las personas volverán a corromperse con facilidad y seguirá provocando su autodestrucción.
Es necesario que las personas hagan su propia innovación mental: con buenos pensamientos, buenas palabras y buenas acciones para con los demás y consigo mismo.
El tema de los medicamentos y las enfermedades, siempre ha sido y es, complejo y contradictorio. De alguna manera tiene relación con el nivel socio-económico, cultural, político y religioso.
Es contradictorio, porque quienes más gastan en medicamentos y manifiestan más enfermedades, no son precisamente los que más recursos económicos tienen, sino aquellos que carecen de éstos, y están comprendidos en los niveles socio-económicos más bajos; es decir, aquellos que están en la pobreza y extrema pobreza.
Con respecto a los alimentos, el panorama es algo similar. Generalmente, las personas que están en la pobreza y extrema pobreza, consumen alimentos de baja calidad en los nutrientes, razón por la cual, su constitución física no ofrece la suficiente fortaleza para hacerle frente a las enfermedades.
De este modo, ingresan a un círculo vicioso: bajos ingresos económicos genera mala alimentación y nutrición, lo cual genera cuerpos físicos debilitados; un cuerpo débil tiene mayor susceptibilidad a las enfermedades; las enfermedades deterioran la salud de las personas; las personas con salud deteriorada no pueden trabajar óptimamente; trabajando deficientemente, las personas generan bajos ingresos o salarios.
Es recomendable que las personas destinen prioritariamente la cantidad necesaria de sus ingresos, para una buena alimentación con nutrientes de calidad, que no son necesariamente caros; y así, mantener una buena salud y requerir menos medicamentos.
Cabe recordar que, nuestra naturaleza verdadera, es decir, nuestra esencia espiritual o Yo verdadero, es originalmente saludable y exenta de enfermedades. Son las ilusiones mentales las que han creado la idea de enfermedad en la mente subconsciente.