La humanidad vive y rige su vida en base a ideas y creencias desarrolladas a lo largo de su existencia terrenal.
Uno de los paradigmas màs perjudiciales y de autodestrucción es el dicho: “Mente sana en cuerpo sano”. Parece ser una frase inocente, parece verdad y hasta parece lindo cuando es pronunciado públicamente como slogan de muchas campañas masivas.
Hagamos una reflexión y análisis en profundidad. Decir mente sana en cuerpo sano, es pensar y creer que el cuerpo físico o carnal es más importante que la mente. Es creer que la mente es una parte dependiente del cuerpo(concepto antiguo). Esta vibración es captada y fijada por la mente subconsciente de la persona. Esta idea, creencia o pensamiento viene a ser el origen de todos los conflictos y sufrimientos del ser humano.
Entonces, es necesario enfrentar la mentira con la Verdad. Es preciso el cambio del enfoque mental y forma de pensar de la humanidad. Es hora de grabar en nuestras mentes la frase correcta “Cuerpo sano en mente sana”.
Es hora de afirmar que primero es la mente y el pensamiento. Toda idea se desarrolla primero en la mente y luego se concreta como manifestación en el cuerpo físico y en el mundo visible y perceptible a los cinco sentidos. Podemos afirmar que el cuerpo está en la mente, es dependiente de ella; y finalmente, el cuerpo físico es producto de la mente.
Se puede considerar: Mente=Director de orquesta; cuerpo físico=músicos.
Una mente limpia y pura, proyecta un cuerpo sano y saludable. Cuando la mente alberga idea de enfermedad, la enfermedad se presenta en el cuerpo.
Las personas que no creen en esta Verdad, tienen la libertad y derecho de hacerlo. A fin de cuentas, son responsables de sus pensamientos y sentimientos, por tanto, de su destino.
Me alegro de transmitir y compartir algunos consejos interesantes de estudiosos, científicos y nutricionistas, para mantenerse siempre saludables, pasarla bien y gozar de larga vida de bienestar.
1) Tome un vaso de jugo de naranja diario, al menos, para aumentar al doble o más, el hierro en el cuerpo. La naranja, reduce el riesgo de cáncer de pulmón. Quienes las comen habitualmente, tienen 30% menos posibilidad de contraer la enfermedad.
2) El pan integral tiene casi cuatro veces más fibra, tres veces más zinc y casi dos veces el hierro que el pan blanco.
3) Mastique los vegetales más tiempo; esto aumenta la cantidad de químicos anticancerígenos liberados en el cuerpo, según el Institute of Food Research. Y cuanto menos se cocinen, mejor efecto preventivo tienen.
4) Coma vegetales y frutos de los más variados colores (rojo, naranja, amarillo, verde, púrpura y blanco), y tendrán la mejor mezcla de antioxidantes, vitaminas y minerales que existe. En lo posible, deben cortarse y pelarse justo antes de comerlos. El tomate es importante por su contenido de licopene que inhibe el crecimiento de tumores y sus propiedades antioxidantes.
5) Use hilo dental para remover los restos que se adhieren entre los dientes. Además, limpie bien su cepillo de dientes después de usar y manténgalo en un lugar seco y fresco. Así se evita la proliferación de gérmenes en la humedad.
6) Haga rompecabezas, crucigramas, origamis, aprenda un idioma, alguna habilidad nueva, o lea un libro y memorice párrafos. Estimular su mente lo anima a formar nuevos caminos mentales y fortifica la memoria. Una persona de 50 años activa mentalmente, tiene mejor memoria que una persona vaga de la mitad de su edad.
7) Ríase. Una buena carcajada es un mini workout. 100 a 200 carcajadas equivalen a 10 minutos de jogging. Reduce el estrés, despierta las células naturales de defensa y fortalece el sistema inmunológico.
Mantenga cercanía afectiva con sus seres queridos: papá, mamá, abuelos, hermanos, parientes, amigos, etc. Un estudio de la Facultad de Medicina de Harvard halló que el 90% de las personas que no mantenían esta cercanía afectiva, particularmente con la madre, desarrollaban presión alta, alcoholismo o enfermedades cardíacas en edad temprana.
9) Pensar positivamente: Las personas optimistas pueden vivir hasta 12 años más que los pesimistas (negativos). Estos últimos, son más susceptibles de contraer gripes y resfríos con facilidad.
10) Exteriorice su naturaleza espiritual. Los que concientizan su verdadera naturaleza (Yo Verdadero o Alma) y priorizan el “Ser” sobre el “tener”, tienen más probabilidad de alcanzar verdadera felicidad y bienestar en este mundo de tres dimensiones.
Los cambios en el modo de pensar, en el modo de hablar y en el modo de actuar de los seres humanos, han sido profundos y muy acentuados a nivel mundial.
Al cumplirse la primera década del nuevo Siglo XXI en los albores del tercer milenio, es indudable que la humanidad, está comprendiendo, que es necesario un gran cambio a nivel de la mente, es decir, asumir una nueva actitud o esquema mental, con respecto a la verdadera vida del ser humano.
Muchos célebres pensadores, filósofos, empresarios y líderes del mundo entero, están aceptando, hablando y promoviendo, que la nueva era en la que hemos ingresado, es la “era de la espiritualidad”. Esto significa que cada vez más, está cobrando mayor importancia, el crecimiento espiritual de las personas, para alcanzar la verdadera felicidad de todos, sin excepción alguna.
¿Cómo se logra el crecimiento espiritual?
Ciertamente, el crecimiento espiritual no se logra luchando y compitiendo unos contra otros. La verdadera competencia no es de una persona contra otra, ni de un profesional contra otro profesional.
La verdadera competencia es contra sí mismo. El Yo Verdadero (verdadera naturaleza original, creada por Dios) contra el yo falso de la misma persona. Lamentablemente, en el 90% de la actividad diaria de una persona se manifiesta el yo falso. El yo falso, es una personalidad y carácter construído con mente equivocada, basado en el egoísmo personal o grupal, basado en el apego a las cosas materiales y efímeras, basado en todos los pensamientos y sentimientos negativos que conllevan a su propia autodestrucción.
La verdadera competitividad total se logra, cuando el Yo Verdadero se impone y destruye al yo falso. Sólo así se logra un crecimiento espiritual, basado en el amor, en la sabiduría, en la alegría, en la armonía, en la vida eterna y en la abundancia infinitas.
La creencia generalizada de las personas es, que el envejecimiento del cuerpo físico o carnal está estrechamente relacionado con el envejecimiento de la mente. En otras palabras, la gente piensa y cree que, así como el cuerpo carnal envejece y deteriora con el paso del tiempo, también su mente sufre el mismo proceso.
Esta afirmación es una falsedad. El envejecimiento del cuerpo físico (células, tejidos y órganos), no causa el envejecimiento de la mente. En todo caso, la cosa es al revés. La idea de deterioro y envejecimiento mental, está en la misma mente del individuo.
La mente dirige y comanda la vida del ser humano. Lo que reconoce su mente, lo que piensa y cree su mente, eso se manifestará en su cuerpo carnal. Esto significa, que el cuerpo carnal, obedece en todo momento a su mente.
La mente individual está conectada a la mente colectiva o mente universal, y por tanto, recibe fuerte influencia de ella.
Sin embargo, desde los orígenes de la humanidad, se han transmitido a través de las generaciones, pensamientos y enseñanzas equivocadas de que la mente envejece. Felizmente, estudios de la Ciencia Mental moderna y otros están modificando estas creencias.
La Vida verdadera del ser humano (Yo Verdadero o Alma) y su mente, no están contenidas en la escala del tiempo ni en la escala de la caducidad. El cuerpo carnal sí es temporal y sólo nos sirve para completar nuestro desarrollo y crecimiento espiritual en este mundo de tercera dimensión.
Por tanto, cuanto más edad cronológica tenga nuestro cuerpo físico, nuestra mente debe ser más sabia y lúcida.
La gimnasia mental estimula la memoria, la atención y la creatividad. Lea y ejercite constantemente su mente. El proceso de aprendizaje y capacitación de la mente es ilimitada.
El día de ayer, observé en un canal de TV, los anuncios de la buena campaña “Lea la Biblia”, donde varios personajes conocidos por el público daban su testimonio del cambio positivo que habían experimentado en sus vidas al leer la Biblia.
Todo esto me parece muy bueno, porque la verdadera felicidad y bienestar de la humanidad sólo puede ser alcanzado a través del crecimiento espiritual de los hombres.
Lo que no me pareció bien, es la finalidad. Afirmaron que esta campaña “Lea la Biblia” la habían iniciado con el fin de contrarrestar el avance y crecimiento del Islamismo. Creo que es una forma errada y poco ética de pretender crecer espiritualmente, porque genera confrontaciones innecesarias.
Yo respeto y reverencio la esencia de todas las religiones(Cristianismo, Budismo, Shintoísmo, Islamismo, etc.), porque ellas fueron creadas bajo inspiración divina y todas buscan consolidar la “unión del hombre con Dios”.
El mayor problema de las religiones (teniendo todos el mismo origen), es que se han apartado de su “origen y esencia”, distanciándose unas de otras cada vez más, debido principalmente, al sello personal (carácter y personalidad) que le imprimen sus principales dirigentes.
La Biblia, como todo libro sagrado, es fuente de la Verdad y valores eternos. Su lectura, interpretación y comprensión, debe ser hecha con fe, y no en forma superficial.
Cuando se lee con verdadera fe, los milagros ocurren porque el Yo Verdadero (Alma) que es la esencia de cada ser humano, comienza a ser reconocido por nuestra mente, y crecer y manifestarse en nuestra vida diaria.
Simultáneamente, el ego o yo falso (que se apega a los valores efímeros, a los bienes materiales, a la riqueza, ostentación, vanidad, etc.) pierde terreno y deja de manifestarse en nuestra vida diaria.
En esto consiste el crecimiento espiritual: hacer crecer el Yo Verdadero y anular el yo falso.
Podemos decir que el trabajo, es la actividad más importante y natural que realiza el ser humano con la finalidad de cumplir con su misión en este mundo.
Esta actividad incluye todas las variedades de trabajo: oficina, fábrica, escuela, universidad, hogar, venta ambulatoria, pagados o gratuitos, etc.
Sea cual sea la naturaleza del trabajo realizado, ¿Es satisfactorio y gratificante para todos?, en otras palabras, ¿El 100% de las personas disfrutan de la “alegría de trabajar?. La respuesta en muchos casos es no. ¿por qué será?.
Son dos las causas que frecuentemente nos impiden sentir la “alegría de trabajar”:
La primera causa es la “actitud mental de considerar” el trabajo como una obligación, es decir, como algo que se nos impone (pensamiento del yo falso).
Este pensamiento hace que hagamos las cosas sólo con nuestro cerebro y manos carnales, por lo tanto, nos agotamos con facilidad, el trabajo no progresa, la productividad es baja y las fallas o imperfecciones son frecuentes.
La segunda causa es “no sentir amor por el trabajo” (pensamiento del yo falso). Cuando esto sucede, es imposible concentrarnos en dicho trabajo, nuestra mente se dispersa y no le dedicamos toda nuestra concentración y plenitud.
En cambio, cuando consideramos el trabajo como una “bendición de Dios” (pensamiento del Yo Verdadero), entonces, se manifiesta o exterioriza la fuerza vital infinita, por lo tanto, la calidad, eficiencia y productividad son superiores.
Los trabajos “ejecutados con amor” (pensamiento del Yo Verdadero), siempre son mejores que los hechos sólo con el sentido del deber u obligación; y jamás nos agota.
Dios es Amor, Dios es Vida, por tanto, Amor es Vida. El amor vivifica toda nuestra vida.
Carlyle dijo: “Tus pensamientos son el arma que subyuga tu propio destino. Si mantienes pensamientos destructores con relación a un individuo o a un grupo, terminarás por herirlo mortalmente, aunque no aprietes el gatillo de una arma de fuego. Lo que resulta de los pensamientos que el hombre mantiene en su mente, acaba manifestándose inevitablemente”.
Las ideas y pensamientos mantenidas constantemente en la mente humana, incluyendo aquellas que pasan rápidamente por el cerebro, hallan eco en este Universo, atrayéndose unas a otras, agrupándose y difundiéndose. Luego, al alojarse en la mente de determinadas personas, pasan a manifestarse como actitudes concretas y acaban moviendo el mundo entero.
Tanto los pensamientos como el carácter y la personalidad son vibraciones, por lo tanto, se propagan como ondas de radio. Una persona que mantiene siempre pensamientos deshonestos, irradia la atmósfera de deshonestidad, aun cuando hace intentos por parecer honesta.
Por lo expuesto, si deseamos realmente ser personas que emitan vibraciones alegres y armoniosas, debemos esforzarnos siempre por mantener nuestra mente alegre y pacífica, evitando vibraciones de odio, ira, desconfianza o temor.
Hacer que nuestra mente adopte el hábito de transmitir ondas vibratorias de salud, de paz y de armonía. Es muy importante cultivar y mantener esta actitud positiva, principalmente, con todas las personas de nuestro entorno: familiares, amigos, compañeros de trabajo, vecinos, etc.
Si usted tiene en su mente, el hábito y costumbre de guardar confianza, decisión, entusiasmo y autoestima, ciertamente la atmósfera que usted irradia es de éxito, felicidad, entusiasmo y seguridad. Una persona que transmite una atmósfera tan maravillosa, inspira confianza en todo momento y lugar.
El pensamiento es “semilla”, y tarde o temprano germinará y crecerá. Cultive usted en su mente buenas semillas.
Todo cuanto nos ocurre a cada uno de nosotros los seres humanos en el momento presente de nuestras vidas, es una consecuencia de lo que hemos pensado, hablado y actuado en nuestro pasado.
Hay personas que piensan y creen que en este mundo de tercera dimensión donde nos desarrollamos con nuestro cuerpo físico, muchas de las cosas que nos pasan a diario, son ocasionadas por la buena suerte ó mala suerte; es decir, dentro del contexto de la casualidad o azar.
Es bueno saber que esto no es verdad. Es necesario desterrar de nuestra mente estas ideas equivocadas. En su lugar, es muy útil saber que existen leyes mentales que nos gobiernan en forma inexorable en este mundo visible.
La inexorabilidad de estas leyes mentales significa que afectan por igual a las personas que las conocen y también a las que no las conocen. La diferencia es que quienes la conocen pueden utilizarla con sabiduría para su felicidad. Nadie puede violar o esquivar estas leyes sin sufrir sus efectos o consecuencias.
Una de estas leyes es la de “causa y efecto”; en los dichos populares se conocen como “todo lo que se siembra, se cosecha”, “quien siembra vientos, cosecha tempestades”; todo efecto tiene su causa y toda causa tiene su efecto.
Nuestro “presente” es el “ahora” que vivimos constantemente. Nuestro “pasado” se remonta desde nuestra concepción en el útero materno hasta 1 segundo de tiempo antes de nuestro “ahora”.
Lo que quiero decir es que, lo que hemos pensado, hablado o actuado hace mucho tiempo ó hace 1 segundo, va a dar frutos en el presente.
Si alguna persona robó, engañó, maltrató ó mató a otra persona, es una siembra que cosechará tarde o temprano, no cabe ninguna duda; la cosecha es obligatoria y generalmente viene multiplicada. Esta cosecha se manifiesta en la persona que lo sembró, como enfermedad, sufrimiento, desgracia, infelicidad, muerte, etc.
La persona que sembró amor, bondad, comprensión, generosidad, etc. lo cosechará en forma de felicidad, prosperidad, alegría, éxito, bienestar, etc. Generalmente multiplicado. Así es como nos responde el Universo.
¿Cuál es el objetivo de nuestra vida en este mundo? Dicho en otras palabras, ¿cuál es la misión de vida de cada uno de nosotros o para qué hemos venido a este mundo?.
Estoy seguro que todas las personas tienen alguna idea al respecto. Es posible que algunas personas hayan llegado inclusive a desarrollar un Planeamiento Estratégico para triunfar en la vida.
Esto significa que los planes y objetivos son muy variados, así como también, la motivación y estilo de liderazgo de cada individuo, para el logro de los mismos.
Sin embargo, podemos afirmar que dentro de la variedad de objetivos de cada persona, existe un objetivo común: Manifestar y concretizar el éxito y la felicidad en su vida.
Para lograr este objetivo común, es imprescindible ser competitivos, y salir triunfantes en la gran competencia de la vida. También es importante, saber cómo es esta competencia y contra quién competimos.
A través de los siglos, en general, la humanidad ha mantenido en su mente, la idea o pensamiento de competir uno contra otro, para triunfar en la vida. Esto se observa en todos los campos de actividad: colegio, universidad, trabajo, política, deporte, etc.
En realidad, la verdadera competencia no es uno contra otro, sino, contra sí mismo. En todo momento y lugar, estamos compitiendo contra nosotros mismos. En todo momento, estamos analizando alternativas y tomando decisiones.
La real batalla es entre el “Yo Verdadero” que trata de manifestar el éxito y felicidad, contra el “yo falso” que trata de impedir este logro y conducirnos por el camino de la autodestrucción.
Cuenta la Historia que cuando el ejército de Alejandro Magno proseguía su marcha de conquistas, uno de sus oficiales le dijo:
- Si tenemos suerte tomaremos la próxima ciudad.
Alejandro Magno lo reprendió diciendo:
- ¿Qué entiendes por suerte? ¿Piensas que la suerte o las oportunidades caen del cielo? Debes saber que la “suerte” o las “oportunidades” son cosas que nosotros mismos creamos, donde y cuando queramos.
Cité este episodio, no para exaltar las conquistas bélicas de Alejandro Magno, sino para resaltar la importancia de lo que significa la “oportunidad”.
¿Cómo podemos crear nosotros mismos las oportunidades? Lo más importante es considerar como oportunidad todo lo que hay o sucede a nuestro alrededor e ir a su encuentro voluntariamente. Si vivimos huyendo o evitando toda y cualquier dificultad, y buscamos sólo las facilidades o comodidades, jamás podremos crear oportunidades para nosotros mismos.
Se dice que Marshall Field -conocido com Rey del Comercio- en sus inicios trabajaba cómodamente como empleado en la Tienda de Departamentos Deacon Davis, en la ciudad de Pittsfield, estado de Massachusetts; sin embargo, no estando satisfecho con esa situación, renunció a su empleo y fue a Chicago en busca de nuevos horizontes, donde alimentó su mente con nuevos ideales y grandes sueños. En base a una decisión firme, dedicación total y esfuerzo perseverante, se convirtió en poco tiempo en “Rey del Comercio”, justamente porque buscó la oportunidad de exteriorizar su capacidad real. Podemos decir que Marshall Field creó por sí mismo la oportunidad que lo llevaría al éxito. No fue la oportunidad que vino a golpear su puerta para convertirlo en un hombre exitoso.
El ser humano acostumbra pensar, que las dificultades son obstáculos para su progreso; pero, en verdad, son estímulos para lograr un mayor perfeccionamiento en la vida; por el contrario, debemos rechazar por iniciativa propia, la vida excesivamente placentera y crear nuevas circunstancias que nos permitan exteriorizar cada vez más nuestra capacidad.
Nosotros somos los que debemos crear nuestras oportunidades.