En el Mundo del Yo Verdadero (esencia espiritual de todas las personas) existen todas las formas de felicidad. Así como una radio de gran potencia puede captar transmisiones de cualquier emisora, nosotros también podemos captar todos y cualquier programa de felicidad que esta siendo transmitido en el Mundo del Yo Verdadero, y concretarlo en nuestra vida, aquí y ahora.
Pero, como el aparato receptor de esos programas es nuestra mente, es necesario que ella se encuentre bien regulada, con buena sensibilidad y este entrenada para sintonizar, conscientemente, cualquier frecuencia. Debemos tener capacidad de controlar con libertad nuestra mente, al punto de sintonizarla con lo que deseamos.
Si decididamente, sintonizamos nuestra frecuencia mental con el objeto deseado, seguramente ella se concretara en mayor o menor proporción, donde nos encontremos. Supongamos que usted vaya a trabajar a un país donde es obligado a aceptar algunas costumbres que no le agraden; usted tiene dos opciones: vivir infeliz con la mente siempre insatisfecha o vivir feliz armonizándose (con sabiduría) con dichas costumbres.
Lo que quiero decir es que, si cambiamos la frecuencia de nuestra mente con la firme decisión de mejorar nuestra vida, es posible concretar hechos y cosas que deseamos.
Para esto necesitamos decisión, sin ella no podemos realizar nada. Debemos tomar la decisión de mantener siempre pensamientos optimistas y constructivos.
La decisión establece la dirección de la mente y nos permite mantener los pensamientos, los sentimientos, las palabras y las acciones, dirigidas hacia esa dirección. Si mantenemos la mente direccionada solamente hacia el lado positivo, las ondas de nuestra mente se sintonizan para captar y recibir solo cosas buenas.
Para mantener la mente sintonizada es necesaria la fuerza de la voluntad. ¿Y como se cultiva la fuerza de voluntad? Igual que cualquier otro aprendizaje, por medio de prácticas y de constantes ejercicios, repitiendo varias veces. Con la lectura de artículos y libros que contengan palabras de la Verdad.
La vibración optimista, positiva y constructiva sintoniza con la sabiduría infinita del Mundo del Yo Verdadero, por lo tanto, el destino del ser humano será alegre, positivo y constructivo.
Todos tenemos metas, objetivos y sueños. Es fácil soñar, esperar, desear… otro tema es concretar estos sueños.
Sería espectacular tener un genio, uno de esos que andan en botellas o lámparas mágicas, esperando ser liberados y cumplir deseos. Si, eso sería muy bueno; tan bueno como ganar la lotería y tener todo lo que uno siempre soñó.
Sin embargo, las probabilidades de ganar un premio en la lotería son mínimas, casi nulas… y ni se diga lo de encontrar a un genio. También es poco probable que venga otra persona a regalarnos cosas y cumplir nuestras órdenes. Por lo tanto, para alcanzar nuestros sueños, sólo nos tenemos a nosotros mismos.
Pero hay algo más… hay algo dentro de nosotros que impulsa nuestra fuerza interior y nos pone en movimiento hacia nuestras metas. Es algo que subyace en nuestra mente, en nuestro corazón… eso es la fuerza de voluntad.
Usted se encuentra en este momento, en donde sus sueños y su voluntad lo pusieron.
Es así de simple. Si sus sueños fueron lo suficientemente grandes y alcanzables, que al combinarse con su fuerza de voluntad provocaron esa explosión en su interior que encendió las calderas de su vida… entonces está en el camino de su éxito.
Mientras que, por el contrario, si sus sueños fueron grandes, pero irreales y no estuvieron claros; y tampoco puso algún esfuerzo propio en alcanzarlos… está como un niño en la feria, que no tiene ni un centavo y quiere subirse a todos los juegos; sin embargo no puede decidir a cual y simplemente se queda parado en el mismo lugar.
Recuerde que su futuro es ahora. Que todo éxito dependerá de sus acciones y decisiones de ahora. Recuerde también que el mundo de las oportunidades es amplio y que cada persona está en dónde sus sueños y voluntad decidieron ponerlo.
Le invito a leer nuestro artículo Usted puede alcanzar sus metas sin que otros dejen de hacerlo.
La foto es de Stock.Xchng.
Luego de nacer como un pez común, el Lenguado nada en postura vertical y a medida que crece se apoya en el fondo del mar, siempre del mismo lado, adoptando su característica posición horizontal.
Debido a eso, el ojo del lado que están en el fondo se va desplazando hasta ubicarse junto al otro en la parte superior (increíble, pero cierto). El costado superior toma un color arenoso oscuro, para mimetizarse con el fondo marino (es capaz de cambiar de color para adaptarlo a su entorno).
La sinergia implica concentrar lo fuerte (este pez concentra su energía en la boca, que queda en la parte inferior, arma letal y oculta que le permite cazar y alimentarse), reforzar lo débil (al necesitar visión completa, el ojo que quedó del lado inferior migra con todos sus nervios hasta la parte superior) y el valorar las diferencias (siendo el único en su especie que nada en forma horizontal, lo utiliza para ocultarse en bancos de arena y mimetizarse con el fondo).
El ser humano tiene el conocimiento infinito en su espíritu, consiguiendo por fuerza de voluntad, lo mismo que el Lenguado logra por instinto; la sinergia.
Concentre sus fortalezas, refuerce sus debilidades y valore las diferencias que existen en su vida para alcanzar el éxito profesional y personal.
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