espiritual

Pensar y reflexionar sobre la manera de beneficiar a nuestros semejantes, es un gran primer paso para el crecimiento espiritual de cada uno de nosotros.

El siguiente gran paso para lograr este noble objetivo, es tomar la decisión de elaborar un planeamiento estratégico y actuar.

Una de las grandes estrategias es ser líder y liderar, demostrando el “espíritu de dedicación total”, lo cual significa, “empeñar todas las fuerzas” en todas las tareas que emprendamos.

En verdad, Dios responde a aquellos que manifiestan el espíritu de dedicación total, por la ley mental “solamente los semejantes se atraen”. El espíritu de dedicación total sintoniza con la vibración de Dios, porque Dios es el mismo espíritu de dedicación total. Nuestro empeño total en una tarea o trabajo, hace exteriorizar la fuerza infinita de Dios que existe en nosotros, porque Dios es la propia fuerza total.

Todos tenemos la oportunidad de desarrollar liderazgo para beneficiar a los demás con nuestro trabajo diario. Sólo debemos direccionar nuestra mente y actitud mental hacia dicho objetivo.

Las personas que trabajan elaborando alimentos, deberían mantener el sublime pensamiento de estar alimentando y nutriendo a miles de consumidores de sus productos, en lugar de pensar prioritariamente en ganar dinero a cambio del trabajo que efectúan. Esta forma de pensar les proporcionará mayor satisfacción y felicidad.

Los que confeccionan ropa, igualmente deben pensar que sus productos van a satisfacer completamente las necesidades de otras personas que las usen, en lugar de pensar en la poca o mucha paga que reciben por su trabajo.

¿Y por qué debemos beneficiar a los demás?.

Porque en nuestra esencia, alma o yo verdadero, sentimos esa necesidad de ser útiles a los demás; y, cuando logramos beneficiar a los demás, nuestra felicidad es mayor.

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