May
02
2009


espiritual

Tal vez usted no se de cuenta, pero hay una fuerza poderosa que guía contantemente su destino.

Generalmente ocurren hechos en nuestra vida a los cuales pretendemos atribuir un significado o próposito de forma inmediata. Sin embargo, no percibimos que la simple y rápida interpretación que podamos darle, no se compara con la magnitud de los cambios que estos hechos traerán a futuro y en las vidas de los demás.

No hay forma de saberlo. Podemos indagar y pretender entender nuestro mundo y nuestras acciones, pero cada una de ellas obedece a factores subconscientes del ser humano, así como a desenlaces escalonados e impredecibles para otros.

Es decir, tal vez pensamos que una sola acción nuestra impacta únicamente nuestro presente y a nosotros. Nada más falso que tal afirmación, ya que no podemos vislumbrar los cambios y consecuencias que podemos inflingir en la vida misma. Es como el efecto de “bola de nieve”. Una pequeñe bola de nieve empieza a rodar por la montaña, va creciendo y creciendo hasta que finalmente se convierte en un alud.

En esta analogía es en lo que debemos pensar cada vez que decidimos o actuamos de alguna forma. Debemos observar y prestar atención a todos los ángulos de nuestros decisiones, de tal forma que no provoquemos un alud.

De esta forma, y volviendo al inicio de este artículo, la fuerza poderosa que dirige nuestros actos y consecuencias en la vida es la de nuestras buenas acciones. Lo digo de esa forma tan simple para que no confundamos el tema. Las buenas acciones, implican también buenas pensamientos. Es entrar en el ciclo virtuoso de dar sin pensar en recibir nada a cambio, ayudar alos demás, ser solidario y generoso, sumar en vez de restar, optimismo y buena actitud.

Es posible que, como el agua del río, no sepamos los cauces que nos llevarán o el clima que encontraremos más adelante. Pero estemos seguros que si nuestras acciones y pensamientos son buenos, no existirá lugar peligroso en el que podamos terminar.

La foto es de Stock.Xchng

0 Comments
Apr
16
2009

espiritual

Sin duda es un buen consejo el darle una segunda oportunidad a la percepción que tenemos acerca del mundo que nos rodea. Es decir, tener presente siempre que “no todo lo que brilla es oro”… no dejarnos llevar por la primera impresión.

Más aún, si de esta primera impresión dependen decisiones o acciones; será prudente siempre el dedicar un tiempo adicional al análisis y meditación de las cosas. Recuerde que nuestra percepción es una habilidad muy buena, pero debe ser utilizada con cuidado.

La fuerza de la percepción es muy grande, pero sus resultados no siempre son positivos y dependen enteramente de nosotros. Nuestra percepción se sirve de las experiencias pasadas y de nuestro propio punto de vista. En base a esto genera una idea y la transmite al cerebro, para conocer y comprender aquello que tenemos en frente. Por lo mismo, las percepciones que tendrán las personas acerca del mundo serán siempre distintas, ya que cada ser humano ha pasado por experiencias diferentes y además tienen perspectivas desiguales.

Entonces, cuando su percepión venga en su ayuda y le transmita un significado acerca de alguna situación o persona; escúchela, pero dele también el beneficio de la duda. No podemos andar por la vida guiándonos siempre por nuestra primera impresión o impulso.

Recuerde una vez más, “no todo lo que brilla es oro”. Cuando se enfrente a una situación nueva, analice, profundice, medite y finalmente, decida. Ese debe ser siempre el camino racional hacia las decisiones y acciones; tomando muy en cuenta, por supuesto, la opinión de la propia percepción, a manera de guía.

Como en todo, hay excepciones. Por ejemplo, no ocurre lo mismo para la percepción o el punto de vista de un entrevistador de una empresa, para ocupar un puesto de trabajo. En este caso, muchas se aplica lo siguiente: ” No existe una segunda oportunidad, para una primera buena impresión”, pero esto ya será tema de otro artículo.

La foto es de Stock.Xchng.

0 Comments
Mar
14
2009

espiritual

¿Ha escuchado alguno vez el dicho “pida la luna”?… bueno, este artículo trata acerca de eso, de buscar la excelencia y lo mejor de lo mejor, en todo lo que hacemos.

El ser humano en general, está lleno de habilidades, destrezas, cualidades, defectos, etc. Tiene muchas características y obviamente, todas estas características se presentan de forma diferente en cada persona.

El secreto del éxito está escondido entonces en la habilidad que tiene cada persona para potenciar sus cualidades y plasmar esto en su vida diaria. No parece una tarea simple, y créame, no lo es. Requiere de tiempo, análisis, dedicación, perseverancia, fortaleza, y muchas otras virtudes básicas si alguien quiere emprender el camino del éxito. Sin embargo, hay una técnica que puede ayudarlo a “tomar un pequeño atajo”.

Trate siempre de llevar al máximo lo que decida hacer. Es decir, pida siempre lo mejor, pida la luna, exígase a usted mismo lo máximo. Cada vez que esté haciendo algo piense lo siguiente: ¿esto es lo mejor que puedo hacer?. Verá que al preguntarse esto a cada instante, la mejora en sus acciones se convertirá en un proceso continuo, ya que siempre encontrará una mejor forma de hacer las cosas.

Busque la perfección en sus acciones, tareas o labores. Es la única forma en que usted estará seguro que puso todo el esfuerzo posible y llevó al máximo sus habilidades.

Si recorremos este sendero de la vida por única vez… ¿no es correcto que dejemos hasta el último aliento, el último esfuerzo, en cada cosa que realicemos?. No sólo es correcto sino natural y lógico. Quizás esa sea la diferencia entre el éxito y el fracaso.

Recuerde que sólo hay un lugar en que el éxito viene antes que el trabajo, y es en el diccionario.

La foto es de Stock.Xchng.

0 Comments
Feb
16
2009

espiritual

La felicidad y en realidad, cada etapa de nuestra vida, depende de un solo factor: el equilibrio. Así es, aunque parezca frase de alguna película antigua, es la verdad; el equilibrio gobierna el éxito o fracaso de toda acción o proyecto personal.

El estar en constante equilibrio, no sólo refleja que sepamos controlar nuestras emociones y tengamos un plan detallado para nuestra vida, sino también un gobierno pleno sobre el corto y largo plazo. El balance entre ambos, es fundamental para triunfar en la vida y obtener el éxito.

Hay acciones que deben tomarse en el corto plazo, porque es necesario que arreglen ciertas situaciones urgentes e importantes; mientras que hay otras que deben considerarse como de largo plazo, pues asegurarán un mejor y más duradero estado positivo.

Para ser más claros, usted debe tener de los dos tipos. Seleccione y clasifique correctamente sus acciones de largo y corto plazo. Pero tenga cuidado… no caiga en el abandono del largo plazo que es un estado perfecto, armonioso y prometedor, pero falta mucho por llegar ahí, además de requerir esfuerzo y tiempo. Por otro lado, no se equivoque durante el corto plazo, que es de ejecución rápida y podría solucionar muchos problemas actuando rápido.

Cada vez que pueda, enfrente los problemas con estas dos estrategias; ya que ambas se complementan y sostienen entre sí. Una acción inmediata resuelve el problema y nos permite empezar a ocuparnos de otros temas; mientras que un plan de largo plazo es muy importante para remediar el problema de raíz y prometernos un mejor entorno más adelante.

El pesimista se queja del viento, el optimista espera que cambie, el realista ajusta las velas. WILLIAM ARTHUR WARD.

La foto es de Stock.Xchng.

1 Comments
Jan
14
2009

espiritual

Estoy aquí. Ocupo un espacio, en un determinado tiempo. Ahora mi espacio ha cambiado, porque estoy en el futuro de hace un momento atrás.

Perceptiblemente, el entorno sigue siendo el mismo, pero atado como está al transcurrir de los años, de una forma u otra, cambia. Atado como está mi ser al contexto en el que existo, cambio yo también, irremediablemente.

Pasado, presente y futuro se entrelazan de una forma extraña. Hay cosas que se ponen en movimiento en un determinado lugar y tiempo, y se desenlazan en otros totalmente diferentes… en mundos distintos. Cosas que no se pueden cambiar, que no se pueden detener, ligadas o no a nuestro destino, ocurrirán.

Pero así como estas cosas se originan y se empiezan a mover, aquí y allá, nosotros también somos fuente de sucesos futuros, y por lo mismo, resultado de sucesos pasados. De tal forma que, prólogo y conclusión cierran la esfera individual, y esta a su vez, completa el eslabón que pone en equilibrio el remanso de la vida.

El ser humano, como generador de sucesos, oportunidades y contradicciones, finalmente debe comprender que en su accionar diario sujeta su destino en una mano y reafirma su pasado con la otra. Cada hombre, gestor de su propio mundo y coaccionador directo en el mundo de los demás.

De esta forma, resulta contradictorio cómo las personas solemos apartar nuestras acciones de la propia zona de influencia. Así, formulamos explicaciones complicadas y fortuitas a los acontecimientos que se van desarrollando en nuestra vida.

Se crea entonces una suerte de hábito crónico a deslindar responsabilidades sobre nuestros actos, y por ende, sobre las consecuencias de los mismos.

Al perder el protagonismo de los hechos, perdemos posesión de las ideas concebidas y los resultados generados, sean estos positivos o negativos. Si no somos lo que hacemos, ni tampoco lo que pensamos, ¿qué somos?. ¿Es que el hombre, inconscientemente se denomina aún primitivo?, o peor, ¿se siente aún como tal?.

Es tentador pensar en este punto, que a través de los años, cambió la forma, más no la esencia. ¿Es que acaso el hombre aún es subyugado por las fuerzas de la naturaleza, tal como lo era hace más de 600,000 años?…

La foto es de Stock.Xchng.

0 Comments
Nov
29
2008

espiritual

Si usted es de esas personas a las que les cuesta decirle a otros lo que realmente piensa de ellos, este artículo le ayudará a ver los motivos por los cuales no es malo hacerlo.

Siempre que existe una relación entre dos o más personas, digamos un equipo de trabajo, un matrimonio, una sociedad, etc; se generan objetivos hacia los cuales se avanza conjuntamente. Todas las acciones deben ir enfocadas a ese único objetivo.

Sin embargo, ¿qué ocurre cuando una de las personas no se comporta correctamente o simplemente está confundiendo el objetivo y ninguna de sus acciones va hacia él?.

Es en estos casos en los que se siente la necesidad de hablar con esta persona y decirle lo que en verdad usted y los otros esperan de ella. Pero a veces es díficil hacer esto.

Aquí dos motivos principales para no sentirse mal al respecto:

1. Necesitamos decir la verdad siempre. La verdad es única e imperecedera. Al expresarnos con la verdad, puede ser que en ese momento hagamos sentir mal a la persona, pero se repondrá y lo más importante, aprenderá de sus errores. Tenemos esa responsabilidad con la sociedad. Debemos ayudar a nuestros semejantes a crecer y esto finalmente se convierte en su círculo de ayuda y soporte (lea nuestro artículo ¿No le gustaba compartir sus juguetes de niño?).

2. Siempre tengamos en cuenta el objetivo y hagamos reflexionar a la otra persona acerca de él. La claridad del objetivo siempre encausa nuevamente los comportamientos y acciones.

Es cierto que es difícil decirle a alguien: “el problema eres tú”, pero vea que a largo plazo se gana mucho más haciéndolo, que la falsa satisfacción inmediata de no hacerlo.

La foto es de Stock.Xchng

0 Comments
Nov
13
2008

espiritual

Muchos filósofos han dedicado su vida para hacer interpretaciones personales de la ley de causa y efecto o intentar explicar una verdad relacionada con ella. Algunos psicólogos la denominan “principios de sugestionamiento”.

Amigo lector, de algún modo casi todos conocemos cómo se manifiesta esta ley en la vida del ser humano y muchos de nosotros no le damos la importancia que merece. Se puede expresar así: “lo que se siembra se cosecha”, “las personas se vuelven aquello que juzgan ser”, Jesús dijo “lo que pidieras con fe  te será concedido”, y también “buenas semillas producen buenos frutos y malas semillas producen malos frutos”.

La ley de causa y efecto es la ley de la manifestación, llamada también ley de acción y reacción. Según esta ley, todo lo que lanzamos como causa (pensamiento, palabra, acción o sentimiento), regresa a nosotros concretizado como hecho o circunstancia.

Querido lector, nadie puede evadir la acción de esta ley. Una vez que el individuo creó la causa, no consigue huir de la consecuencia por más astuto que sea. La consecuencia vendrá infaliblemente más temprano o más tarde. Si no viene de una forma, vendrá de otra forma. De todos modos, la persona tendrá que recoger los frutos.

Entonces, lo que deberíamos hacer siempre es, crear buenos pensamientos, buenas palabras y buenas acciones en nuestra vida diaria, a fin de formar buenos hábitos y buenas costumbres; ésto nos permitirá cultivar un buen carácter y una buena personalidad. Con un buen carácter y personalidad, sin duda, tendremos un destino de felicidad.

Amigo lector, debemos ser muy cuidadosos con nuestro espíritu y utilización de nuestra mente, pues también podría hacerse lo contrario, es decir, crear malos pensamientos, palabras, acciones y sentimientos, y las consecuencias no son difíciles de adivinar ¿verdad?. Usted puede utilizar su imaginación para encontrar ejemplos prácticos de esta ley mental; su vida diaria es el mejor ejemplo.

0 Comments
Blogalaxia Blog Directory Personal blogs Blog Directory Blog Flux Directory Subscribe with Bloglines BlogsPeru.com BlogESfera Directorio de Blogs Hispanos - Agrega tu Blog