espiritual

Muchas personas piensan y dicen: “cuanto más fácil, mejor”; “cuanto menos trabajo, mejor”; “cuanto menos responsabilidad, mejor”; etc, y, buscan quedarse en una situación en la que no necesitan emplear el máximo de sus capacidades.

Esto, aparentemente, es más cómodo para todos, pero con esa comodidad y facilidad de vida, generalmente no se alcanza éxito ni progreso porque sus metas y objetivos que se trazan tampoco son grandes.

Todos los seres humanos están dotados de una gran capacidad. Desafortunadamente, la mayoría pierde la oportunidad de exteriorizar su gran poder escondido, juzgándose mediocre, porque nunca estuvo en situaciones realmente difíciles que exijan la exteriorización de toda su capacidad, ni asumió grandes responsabilidades.

Por lo tanto, no debemos retroceder ante las dificultades, ni huir de las más pesadas responsabilidades; sino, debemos proponernos decididamente a enfrentar y vencer las dificultades, no tener miedo de asumir las mayores responsabilidades, mantenernos firmes en nuestra determinación de avanzar eliminando todas las vías de retroceso y esforzándonos al máximo, en todas las ocasiones.

Se han visto casos en que una señora de carácter delicado y cuerpo frágil queda viuda con varios hijos para criar y con escasos recursos; y, sorprendentemente consigue de algún modo sobrevivir guiando a sus hijos por el camino del bien y del amor, gracias a esa fuerza interna (Yo Verdadero) de “soportar todas las dificultades”.

Si contamos siempre con alguien que nos ayude, si pensamos que basta recurrir a otros para salir de las dificultades, no lograremos desarrollar toda nuestra capacidad. Las facilidades entorpecen nuestro espíritu y disminuyen nuestras capacidades. Debe quedar claro que no estoy promoviendo que busquemos las dificultades para complicarnos la vida inútilmente, sino que hagamos frente a las dificultades que se presenten asumiendo nuestras responsabilidades para desarrollar el máximo de nuestra capacidad.

En muchos casos, los descendientes de una familia millonaria que viven rodeados de todo tipo de comodidades, no logran manifestar la misma capacidad de aquél que hizo la fortuna inicial (abuelo, bisabuelo, etc.) si es que se apegan a las cosas fáciles y no se esfuerzan por asumir grandes responsabilidades.

La dificultad no es un obstáculo para el éxito y progreso; es un esmeril que sirve para pulirnos y hacer brillar más nuestro carácter y personalidad.

1 Comments