Desde los primeros albores de la humanidad, el hombre ha inventado y desarrollado la palabra “pobreza”, ha reconocido su existencia como algo real; desde entonces, todos los seres humanos hemos utilizado este término con distintos fines, se ha manipulado tanto que ha distorsionado su aparente significado inicial.
Los políticos y dirigentes sociales (no todos felizmente) la utilizan para lograr sus objetivos electoreros, estimulando o promoviendo en ciertos casos el mayor desarrollo de la pobreza, contrariamente a lo pregonado y convencidos conciente ó inconcientemente de que esta situación los mantendrá en el sitial que buscan.
Los dirigentes religiosos (no todos) utilizan como bandera, la creencia equivocada de que sólo los pobres tienen mayor probabilidad de acceso al cielo.
Los ricos y empresarios (no todos) también en cierta forma la promueven al establecer diferencias, creyendo que tienen derecho a ganar más dinero que sus trabajadores y despreciando a éstos tan sólo por carecer de pertenencias materiales.
Los que se consideran verdaderamente pobres (no todos) también promueven su propia pobreza, porque han descubierto algunas ventajas y beneficios en el hecho de recibir ayuda asistencial, cayendo en la tentación de una vida fácil y sin mayor esfuerzo.
En general, todos los seres humanos tenemos una idea y concepto particular del significado de pobreza, y conforme a esa creencia, actuamos dentro de la sociedad.
Amigo lector, ¿cree usted que realmente existe la pobreza? ¿no será que la pobreza sea sólo la falta de riqueza y prosperidad, así como la tiniebla es falta de luz ó el mal es carencia del bien? ¿será que nosotros mismos le otorgamos existencia con nuestros pensamientos, palabras y acciones? ¿será que este reconocimiento mental hace que se manifieste concretamente en nuestras vidas, obedeciendo la Ley de Causa y Efecto?.
Querido lector, al abordar este tema tan amplio e importante para todos nosotros, creo oportuno que consideremos varias clases de pobreza: pobreza espiritual, pobreza de valores, pobreza de pensamientos y sentimientos, pobreza mental, pobreza de recursos materiales y muchos otros que podrían considerarse.
Por lo tanto, es errónea la idea generalizada de considerar “pobre” sólo a quien manifiesta carecer de recursos materiales. Pueden haber “ricos” que verdaderamente son pobres y “pobres” que verdaderamente son ricos.
Pobreza es carencia de algo, entonces es correcto que haya pobreza en distintos ambitos (material, espiritual, intelectual, etc.). Lo importante es evaluar cual es mas importante resolver primero, y bueno eso es cuestion de cada uno. Sin embargo, la pobreza material quizas deberia estar en ultimo lugar, porque al remediar las otras formas de pobreza, es muy probable que tambien se termine resolviendo la pobreza material. Por lo tanto, si bien es importante darnos cuenta si tenemos pobreza material, inmediatamente luego tenemos que ver las causas, y es muy posible que estas consistan en otras formas de pobreza (animica, de voluntad, de educacion, etc.).