En nuestro medio -principalmente occidente y latino- existe una idea generalizada de que los nietos son muy especiales para los abuelos, y que muchas veces se traduce en el dicho popular que a los abuelos “se les cae la baba por el nieto o la nieta”. El caso de abuelas y madres, es un poco distinto y hablaremos en otra ocasión.
Conozco abuelos que afirman sentir mucho amor por sus nietos, aún más que por sus propios hijos. También conozco a otros que dicen que sus nietos son más cariñosos que sus propios hijos cuando tenían la misma edad. Además hay otros abuelos que consideran a los nietos tan importantes como sus propios hijos, no haciendo mayor distinción entre ellos.
Querido lector, así podemos observar que los abuelos manifiestan diversas formas de pensar y actitudes mentales con respecto a sus nietos, y su comportamiento particular obedece a sus creencias y conceptos diseñados y reconocidos por su mente subconciente. Por supuesto, también existen algunos patrones de conducta, que son compartidos por los miembros de una familia, grupos étnicos, religiosos, etc.
Qué tan cierto puede ser que a los nietos se les ame más que a los hijos ó que éstos sean más cariñosos que aquéllos. Reflexionemos al respecto.
Al nacer nuestros hijos, nosotros los padres pensamos y sentimos el compromiso y la responsabilidad por asegurarles una buena alimentación, seguridad, comodidad, educación, etc. Estos hechos “nos distraen y ocupan gran parte de nuestro tiempo”, dedicándonos mayormente al trabajo, quedando escaso tiempo para tomar conciencia de lo valiosos e importantes que son nuestros hijos, de lo mucho que nos necesitan para su desarrollo y crecimiento armónico, dejando casi todo eso en manos de la madre.
Cuando nacen nuestros nietos, generalmente los abuelos ya no sentimos la misma presión por las obligaciones de la vida, disponemos de mayor tiempo, y concientemente observamos con más atención a los nietos e inconcientemente como si se tratara de recompensar algo, les prodigamos un amor más personalizado. Los nietos por su parte, en forma muy sutil (aunque sean pequeños), se dan cuenta que los abuelos se adaptan a sus exigencias, con más facilidad que sus propios padres, y de allí el “aparente” mayor cariño manifestado por los nietos y sentido por los abuelos.
Amigo lector, todos nosotros sin excepción, cuando nacemos, llegamos a este mundo con una mente conciente limpia, pura y dócil; originariamente perfectos y armoniosos en nuestra esencia espiritual, con deseos de amar y ser amados, siendo seres especiales e importantes.
De hecho, cuando no se conoce toda la verdad, muchos de nosotros cometemos errores con nuestros hijos. Por eso, aquellos padres en plena actividad paternal (con hijos recién nacidos ó pequeños) pueden cambiar la historia y hacer la diferencia. Sólo tienen que actuar con sabiduría, amor y gratitud; disfrutar plenamente de sus hijos demostrando y expresándoles todo el amor que sienten por ellos (por ejemplo, bañándoles cuando son bebés), así como lo hacen las madres. No utilicen excusas de falta de tiempo para ello, pues el hombre tiene capacidad infinita para hacer bien las cosas. Ustedes mismos verán que la ley de causalidad (ley de causa y efecto) se cumple para bien.
CHITO ALGUNOS COMENTARIOS A TU ARTICULO…LOS PADRES DE AHORA BAÑAN, JUEGAN, ALIMENTAN EN LA MEDIDA DE SUS POSIBILIDADES Y SE DIVIERTEN CON SUS HIJOS. LOS PADRES DE AHORA COMPARTEN LAS RESPONSABILIDADES DE CRIANZA QUE LAS MADRES DE ANTAÑO SOLIAN HACER SOLAS. AHORA BIEN CON RESPECTO A LOS BEBES ELLOS PERCIBEN ABSOLUTAMENTE TODO A SU ALREDEDOR Y AMAN A QUIENES LES BRINDAN SU AMOR Y COMPRENSION SIN DISTINGUIR SI SON SUS PADRES, ABUELOS, ETC. QUIZAS LA NECESIDAD DE LOS ABUELOS O APEGO PARA CON SUS NIETOS ES HACER O COMPLEMENTAR AQUELLO QUE NO HICIERON CON SUS HIJOS, PERO HAY ALGO DIVINO ES TODO ESTO “NUNCA ES TARDE PARA EMPEZAR”