espiritual

En todo lugar existe algo que agradecer. El despertar espiritual es, por ejemplo, sentir gratitud por el aire que respiramos, por la luz del sol que es muy beneficiosa cuando se utiliza con inteligencia y sabiduría.

Si las personas solo consiguiesen agradecer a hechos especiales, vivirán infelices, pues los hechos especiales no acontecen a todo momento. Un hogar iluminado es aquel donde viven personas que logran agradecer a hechos corrientes.

Amigo lector, si hay dolor y sufrimiento es porque aún falta el sentimiento de gratitud. Lo que nos encanta, nos alegra, y nos hace felices es realmente el sentimiento de gratitud. Si logramos agradecer aún dentro del sufrimiento es porque el sentimiento de gratitud transforma el sufrimiento en alegría, el dolor en placer.

“Agradece a tus antepasados. Agradece a tu padre y a tu madre. Agradece a tu marido o a tu mujer. Agradece a tus hijos. Agradece a tus empleados. Agradece a todas las personas. Agradece a todas las cosas del cielo y de la tierra. Solamente dentro de este sentimiento de gratitud es que podrás verme y recibir mi salvación”. Así está escrito en el inicio del volumen 1 de La Verdad de la Vida, del Dr. M. Taniguchi.

Querido lector, la gratitud viene del despertar del alma, de nuestra esencia espiritual, de nuestro yo verdadero. Debemos reverenciar y agradecer a nuestros padres porque nos dieron la Vida de Dios. Nuestros antepasados también son los canales de nuestra vida y les debemos gratitud eterna.

Aquel que ve sólo el lado alegre y bueno de las personas, hechos y cosas, evoluciona constantemente desarrollando hábitos y costumbres de felicidad, lo que formará en usted un buen carácter y personalidad, para un destino feliz.

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