En nuestra vida diaria vemos una serie de acontecimientos y circunstancias que rodean a las personas. Esta forma de decir o enfocar las cosas no es la mas correcta. Es mas apropiado decir “en nuestra vida diaria vemos una serie de acontecimientos y circunstancias creadas por las mismas personas”.
Lo que estoy tratando de decir es que, no es cierto que nosotros seamos victimas de las circunstancias o hechos, no es cierto que a veces nos acompañe la mala suerte, es incorrecto decir “no puedo trabajar en ese ambiente tan hostil”, no es correcto decir “a mi nadie me comprende”, tampoco es correcto pensar y decir “aquí mando yo y se hace lo que yo digo”, y así por el estilo.
Lo que estoy diciendo es que el ser humano, es decir todas las personas sin excepción, somos dueños de nuestra vida y destino. Algunos podrán pensar que de este modo estamos usurpando lo que pertenece a Dios. Yo les digo que es todo lo contrario.
Dios nos ha creado a su imagen y semejanza, nos ha dotado de atributos divinos y libertad (libre albedrío); a lo largo de nuestra existencia, nos ha enviado a muchos iluminados para sacarnos de la ignorancia de la Vida; hace veinte siglos nos envió a Jesucristo quien nos enseñó que el “reino de Dios esta en nuestro interior”, nos enseñó que “el hombre es hijo de Dios” (es el Yo Verdadero), nos enseñó a orar “hágase tu voluntad en la tierra así como en el cielo”, en fin, nos trajo muchas enseñanzas de Vida que nosotros no lo queremos reconocer o lo hacemos equivocadamente.
Entonces, si nosotros tomamos la decisión y el compromiso de utilizar el libre albedrío y los atributos divinos, en forma correcta, estamos reverenciando a Dios y al prójimo; y, estamos cumpliendo con nuestra misión, la cual es, “vivir y crecer en Amor y Sabiduría para manifestar la Gloria de Dios Padre en este mundo físico”.
En verdad, los fracasos no tienen existencia real, es usted quien les da existencia. Los fracasos solo son resultados de pensamientos, palabras y acciones equivocados. Cuando usted experimente una situación de aparente fracaso y sea capaz de descubrir lo que hizo correctamente y lo que no debió hacer, entonces, usted se dará cuenta que el aparente fracaso es una lección de aprendizaje y experiencia que le será muy útil en su vida.
Todo lo que se presenta con apariencia de fracaso, es un peldaño más en su ascenso de crecimiento y desarrollo integral.
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